¿Qué causa la tartamudez?

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La tartamudez es un trastorno de la comunicación. Debido al discurso inusual que se produce y los comportamientos y actitudes que acompañan a un tartamudeo, ha sido durante mucho tiempo un tema de interés científico y especulación, así como discriminación y ridículo.

Ya desde la antigüedad clásica, se empezó a hacer mención a ella y se señalaba a la lengua como responsable de esta. En la Europa de la Edad Media el tartamudeo se atribuyó a los desequilibrios de los cuatro humores corporales: bilis amarilla, sangre, bilis negra y flema. Los métodos propuestos para corregir el desequilibrio incluían cambios en la dieta, reducción de la libido (solo en hombres) y purga. Se creía también que el miedo agravaba la tartamudez, por lo que cualquier método para curar el miedo era bienvenido. Alrededor de los siglos XVIII y XIX en Europa, se recomendaron intervenciones quirúrgicas para el tartamudeo, que incluían cortar la lengua con tijeras, extraer una cuña triangular de la lengua posterior y cortar los nervios o los músculos del cuello y los labios. Otros recomendaron acortar la úvula (esa campanita de ahí) o extirpar las amígdalas. Todos fueron abandonados debido al alto peligro de sangrado a la muerte y su incapacidad para dejar de tartamudear.  Algunas técnicas más leves consistían en rutinas tan extrañas como beber constantemente agua de una concha de caracol por el resto de la vida. Las creencias populares sobre las causas del tartamudeo han sido de lo más inverosímiles también. 

Hoy en día no sabemos exactamente qué causa la tartamudez, como muchas cosas en psicología, aún se está intentando descifrar sus misterios. Pero lo más probable es que el tartamudeo no provenga de la ansiedad. Algo que sí se sabe con certeza es que las personas no empiezan a tartamudear porque son tímidas o nerviosas. Ser tímido o nervioso puede empeorar los síntomas porque puede iniciar un círculo vicioso que hace que estés más estresado y tartamudees más. Pero personas que no son tartamudas muestran similares resultados de estrés en las pruebas que las que no lo son.

Los estudios más recientes apuntan a que la tartamudez está en realidad relacionada con los los genes. Si tienes un familiar que tartamudea es 3 veces más probable que tú también lo seas. También es más común en hombres que en mujeres, por lo cual algunos científicos pensaban que estaba ligado a algún cromosoma sexual, eso hasta que un nuevo estudio encontró que mutaciones en otros cromosomas podrían estar involucrados, específicamente el cromosoma 12. 

Los científicos también han encontrado algunas diferencias neurológicas entre las personas que tartamudean y las que no. Los escáneres cerebrales muestran que hay algunas áreas en el lado izquierdo que están bastante activas cuando habla una persona que no tartamudea que no están tan activas cuando lo hace una persona que tartamudea. Hay también zonas en el cerebro en la parte derecha que usualmente no se usan para hablar pero que se activan en personas que tartamudean. Esto parece indicar que hay un problema de conexión entre ambas áreas, idea que es apoyada por el hecho de que en algunas personas que tartamudean, el cuerpo calloso, esa estructura que conecta ambos hemisferios el derecho y el izquierdo, es un poquito más grande en la personas que tartamudean. Estas diferencias neurológicas podrían ser una razón sí, pero aún los estudios continúan y queda mucho por entender.

Muchas de las terapias actuales para los adolescentes y adultos que tartamudean se concentran en tratar de ayudarles a aprender cómo minimizar el tartamudeo al hablar. Por ejemplo, tratar de hablar de forma más lenta, controlar la respiración de las personas o avanzar poco a poco de responder con palabras de una sola sílaba a palabras más grandes, y frases más complejas. La mayoría de estas terapias también tratan la ansiedad que una persona que tartamudea pueda sentir cuando tiene que hablar. Pero esas son terapias que se realizan con especialistas y en sesiones adecuadas.

Las personas que son tartamudas normalmente evitan situaciones que requieren hablar y son sujetos de burlas o intimidaciones lo cual les produce a veces baja autoestima. Lo más importante que debe hacer cuando escucha a una persona que tartamudea es actuar de forma natural. No te burles de la persona que tartamudea, ni te rías, ni trates de imitarla. Por más que seas su amigo del alma y creas que es solo una joda, moléstalo con otras cosas con las que molestarías normalmente a otros amigos. Decir cosas como ir “habla más despacio”, “tómate tu tiempo”, “respira” o cualquier otra declaración que sea similar con la intención de “ayudar” o dártelas de que sabes del tema, no sirve, al contrario, esas afirmaciones provocan más ansiedad. A nadie le gusta estar en terapia en una conversación normal. Tienes que ser paciente y hacer sentir a la persona como si el tartamudeo nunca existiera.

Para más sobre la tartamudez pueden ver el siguiente video del canal El Robot de Platón

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6 comentarios

  1. Muy bueno. Me parece adecuada la recomendación al final, denota no solo una mirada científica, sino, una socioantropológica, la cual considero muy necesaria a lo hora de hablar sobre temas que afectan a las personas.

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