Científicos construyen un mini Stonehenge para conocer su acústica

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Científicos construyen un mini Stonehenge para conocer su acústica

Stonehenge en miniatura utilizado para conocer su acustica / Universidad de Salford

Uno de los monumentos más emblemáticos de las islas británicas es Stonehenge. La antigua construcción de piedra ha fascinado a miles de personas y ahora un equipo de investigadores se propuso averiguar su acústica. Los resultados fueron publicados en Journal of Archaeological Science.

El ingeniero acústico Trevor Cox y sus colegas utilizaron escaneos láser del sitio y evidencia arqueológica para construir una réplica . Luego, colocaron el modelo en una cámara acústica en la Universidad de Salford en Inglaterra para explorar la dinámica del sonido de Stonehenge.

El objetivo fue que la sala simule los efectos acústicos del paisaje abierto que rodeaba Stonehenge y el suelo compactado dentro del monumento. Los resultados dieron una idea de cómo la música no se habría proyectado más allá de Stonehenge hacia el campo circundante.

Un mini-Stonehenge

Cox ensambló el modelo asumiendo que el círculo exterior de piedras sarsen constaba originalmente de 30 piedras. En la actualidad, Stonehenge tiene 17 piedras sarsen en pie en el círculo exterior, de un total de 63 piedras completas.

Los investigadores imprimieron en 3D 27 rocas de todos los tamaños y formas, basándose en un total estimado de 157 piedras colocadas en el sitio hace unos 4.200 años. Luego, el equipo utilizó moldes de silicona y yeso mezclado con otros materiales para recrear las 130 piedras restantes.

Las piedras simuladas se construyeron para minimizar la absorción del sonido, al igual que las piedras de sarsen reales en Stonehenge, dice Cox. El sarsen es un tipo de roca de silcreta que se encuentra en el sur de Inglaterra.

Finalmente, el equipo colocó parlantes y micrófonos en varios puntos dentro y fuera de la réplica. Cada altavoz emitía sonidos que pasaban de frecuencias bajas a altas. Las frecuencias se modularon para que los sonidos de los altavoces interactuaran con las piedras modelo de manera similar a como se comportan los sonidos naturales en el edificio real.

Los resultados

El equipo de Cox encontró que, a pesar de los muchos espacios entre las piedras, los sonidos se demoraron brevemente dentro del Stonehenge en miniatura. El tiempo de reverberación, una medida del tiempo que tarda el sonido en decaer en 60 decibeles, promedió aproximadamente 0,6 segundos dentro del modelo para los sonidos de frecuencia media.

Ese efecto habría aumentado la capacidad de escuchar voces y mejorar los sonidos de los tambores u otros instrumentos musicales. A modo de comparación, el tiempo de reverberación alcanza aproximadamente 0,4 segundos en una sala de estar. Al mismo tiempo, el mismo efecto toma 2 segundos en una sala de conciertos y aproximadamente 8, en una catedral.

La réplica no proyectó sonidos en el área circundante ni aumentó la calidad de los sonidos provenientes de altavoces externos. Curiosamente, los grupos internos de piedras simuladas oscurecieron y dispersaron los sonidos reflejados en el círculo exterior, bloqueando la formación del eco.

Aunque el nuevo estudio fue realizado con cuidado y rigor, quedan dudas sobre los efectos sónicos en Stonehenge. “Se necesita una gama más amplia de medidas acústicas para detectar efectos de eco en el modelo a escala que también están presentes en Stonehenge”, comenta a Science News, el musicólogo Rupert Till de la Universidad de Huddersfield.

Hasta ahora no se sabe qué ceremonias o actividades ocurrieron en Stonehenge, aunque el sitio sirvió como cementerio hace alrededor de 5,000 a 4,400 años. Aunque los constructores probablemente estaban menos preocupados por la acústica que por cuestiones como el tratamiento de los muertos y la astronomía.

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