Científicos encuentran una manera de crear vacunas sin agujas que se disuelven en la boca

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Científicos encuentran una manera de crear vacunas sin agujas que se disuelven en la boca

(Maria Croyle/CC BY-ND)

Por MARIA CROYLE, THE CONVERSATION

La carrera está en marcha para obtener una vacuna eficaz contra el virus COVID-19. Una vez descubierta, el próximo desafío será fabricarlo y distribuirla en todo el mundo.

Mi grupo de investigación ha desarrollado un método novedoso para estabilizar virus y otros medicamentos biológicos en una película de disolución rápida que no requiere refrigeración y puede administrarse por vía oral.

Dado que los ingredientes para hacer la película son económicos y el proceso es relativamente simple, podría hacer que las campañas de vacunación sean mucho más asequibles. Se pueden enviar y distribuir grandes cantidades fácilmente dada su forma plana ya que ahorra espacio.

A nivel mundial, las tasas de vacunación han mejorado en la última década, pero aún son demasiado bajas: 13.5 millones de niños no fueron vacunados en el 2018. Esta nueva tecnología, publicada recientemente en la revista Science Advances, tiene el potencial de mejorar drásticamente el acceso global a las vacunas y otras medicinas biológicas

Inspirado en un caramelo duro

(Maria Croyle/CC BY-ND)

Mi equipo de investigación comenzó a desarrollar esta tecnología en 2007, cuando los Institutos Nacionales de Salud nos pidieron que desarrollemos un método de entrega sin aguja y estable para una vacuna.

La idea de desarrollar una película se inspiró en un documental sobre cómo se puede preservar el ADN de los insectos y otros seres vivos durante millones de años en ámbar. Esto nos hizo pensar en caramelos duros, como los solía hacer mi abuela.

Era una idea simple, pero nadie lo había intentado. Así que nos pusimos a trabajar mezclando una variedad de formulaciones que contienen ingredientes naturales como azúcares y sales y probándolas por su capacidad para formar un caramelo sólido de color ámbar.

Inicialmente, muchas de las preparaciones que probamos mataron al organismo a medida que la película se formó o cristalizó durante el almacenamiento, destruyendo el virus o la bacteria que estábamos tratando de preservar.

(Stephen C. Schafer/CC BY-ND)

Pero finalmente, después de aproximadamente 450 intentos en el transcurso de un año, encontramos una formulación que podría suspender virus y bacterias en una película despegable.

A medida que ganamos más experiencia con el proceso de producción, trabajamos para simplificarlo, por lo que no sería necesaria una amplia capacitación técnica para hacerlo. Además, modificamos los ingredientes para que se sequen más rápido, lo que le permite a uno preparar un lote de vacunas por la mañana y enviarlo después del almuerzo.

Estoy involucrada con una startup con el objetivo de llevar esta tecnología al mercado en los próximos dos años.

Más beneficios
Todas las vacunas almacenadas pierden su potencia con el tiempo. La velocidad a la que lo hacen depende principalmente de la temperatura a la que se mantienen. Mantener las vacunas refrigeradas continuamente es difícil y costoso, y en algunas partes del mundo, casi imposible.

Por lo tanto, crear una vacuna que pueda almacenarse y transportarse a temperatura ambiente es una gran ventaja.

El mayor avance para este proyecto se produjo cuando estábamos terminando nuestro proyecto de vacuna contra el Ébola y encontramos películas que contienen virus hechas hace tres años, almacenadas en un recipiente sellado en el banco de laboratorio. Por capricho, los rehidratamos y probamos para determinar si la vacuna todavía era capaz de inducir una respuesta inmune.

Para nuestra sorpresa, más del 95 por ciento de los virus en la película todavía estaban activos. Para lograr este tipo de vida útil de una vacuna no refrigerada fue sorprendente.

La huella ecológica dejada por las campañas mundiales de inmunización no se considera a menudo. La campaña de eliminación de sarampión de Filipinas en el 2004, que inmunizó a 18 millones de niños en un mes, generó 19.5 millones de jeringas, o 143 toneladas de desechos de objetos punzantes y casi 80 toneladas de desechos no peligrosos: viales vacíos, envolturas de jeringas, tapas, hisopos de algodón y envases. Las implicaciones para una campaña más grande son significativas.

Nuestra película, por el contrario, puede ser distribuida por personal de salud equipado con solo un sobre que contiene la vacuna. Una vez tomada, no dejará rastro, excepto por una población global saludable.

Maria Croyle, profesora de Farmacia, Universidad de Texas en Austin.

Este artículo se ha vuelto a publicar de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lee el artículo original aquí.

8 respuestas a «Científicos encuentran una manera de crear vacunas sin agujas que se disuelven en la boca»

  1. Estas personas se merecen un premio Nobel, este descubrimiento hace un antes y después en la inmunización de las enfermedades con respecto al tratamiento!!!
    Muchas gracias por compartir la información

  2. Gracias por compartir estas noticias optimistas!
    Ojalá llegue a buen puerto el esfuerzo de este colectivo, en bien de la humanidad.

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