Científicos predicen una «segunda ola» de extinción de los mamíferos… y la culpa es principalmente nuestra

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Científicos predicen una «segunda ola» de extinción de los mamíferos… y la culpa es principalmente nuestra

Los lemures son una de las especies que más riesgo corren / Universidad de Friburgo

Nuestro impacto en el medio ambiente parece ser más negativo de lo que creíamos. Según una investigación publicada en Science Advances, las extinciones de mamíferos (dese hace 126.000 años) han tenido más que ver con nuestro impacto que cualquier con factor climático.

El reporte va aún más allá: los cálculos sugieren que este fenómeno se está acelerando a velocidades nunca antes vistas en la prehistoria. Ahora la extinción de mamíferos alcanza tasas aún más rápidas a medida que nos acercamos al próximo siglo.

Los cálculos

“Basándonos en las tendencias actuales, predecimos para el futuro cercano una escalada de tasas de magnitud sin precedentes”, explica el equipo en el artículo. El estudio fue dirigido por el biólogo computacional Tobias Andermann de la Universidad de Gotemburgo en Suecia.

El equipo de Anderman utilizó modelos bayesianos para evaluar estadísticamente si las extinciones de especies de mamíferos desde el comienzo del Pleistoceno tardío, eran más probablemente atribuibles a factores antropogénicos o climáticos.

En esos 126 mil años, al menos 351 especies de mamíferos se han extinguido. Aunque unas 80 de ellas en realidad se extinguieron en el último medio milenio más o menos (desde el año 1500). Según los nuevos cálculos, las tasas de extinción actuales son alrededor de 1.700 veces más altas de lo que eran a principios del Pleistoceno tardío.  

Los investigadores dicen que, bajo la tasa que experimentamos hoy, podríamos esperar presenciar la cifra de 351 extinciones en tan solo 810 años. La primera vez que esto ocurrió, tomó 126,000 años.

Nuestra huella

Los datos sugieren que la mayor causa hipotética de extinciones pasadas es la especie humana. Siendo la densidad de población humana (como un único predictor) lo que explica los patrones de extinción de mamíferos con un 96% de precisión. Paralelamente, la ocupación de la tierra por humanos predice extinciones con un 97,1% de exactitud.

“Los predictores climáticos, por otro lado, conducen a valores de precisión muy bajos, como la temperatura global con un 63,6% de precisión… y la tasa de cambio de temperatura con un 60,2% de precisión”, escriben los autores.

“En realidad, las causas de las extinciones son más complejas y no se espera que dependan completamente de una sola variable. Sin embargo, nuestros resultados muestran que el crecimiento de la población humana y los procesos asociados tuvieron un fuerte efecto en las extinciones de mamíferos, mientras que los patrones climáticos globales, como el último máximo glacial, no deja rastros estadísticamente detectables en el registro de extinción”.

Lo más alarmante de todo es cuando los investigadores modelan cómo podría ser el futuro. Los resultados anticipan hasta 558 nuevas extinciones de especies para fines de este siglo, momento en el que la tasa de extinciones podría ser hasta 30 mil veces más rápida de lo que era al comienzo del Pleistoceno tardío.

El futuro

“Para el año 2100, pronosticamos que todas las áreas del mundo entrarán en una segunda ola de extinciones”, escriben los investigadores. Y agregan que, en algunas partes del mundo, la transición ya es evidente. “Descubrimos que Australia y el Caribe en particular ya han entrado hoy en la segunda ola de extinciones basadas en las extinciones que han ocurrido durante las últimas décadas”.

A pesar del desolador panorama, el equipo de Andermann recuerda que se tratan de modelamientos y que aún se pueden realizar esfuerzos. “Podemos salvar a cientos de especies de la extinción con estrategias de conservación más específicas y eficientes”, dice el investigador.

“Pero para lograr esto, debemos aumentar nuestra conciencia colectiva sobre la inminente escalada de la crisis de la biodiversidad y tomar medidas. El tiempo apremia”, finaliza. Razón no le falta.  

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