¿Cómo sería si tuviésemos la visión de las águilas?

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¿Cómo sería si tuviésemos la visión de las águilas?

Todos alguna vez hemos fantaseado con una habilidad animal: la velocidad de una chita, la fuerza de un oso… la vista de un águila. Esta última es particularmente impresionante, y mientras más aprenden los científicos sobre la visión del águila, más asombroso suena.

Las águilas y otras aves rapaces pueden ver de cuatro a cinco veces más lejos que el humano promedio. Esto significa que tienen una visión de 20/5 o 20/4 en condiciones ideales de observación. Los científicos tienen que preparar experimentos especiales para juzgar la vista de las águilas.

Por ejemplo, los investigadores entrenan a las aves para que vuelen por un largo túnel hacia dos pantallas de televisión. Una pantalla muestra un patrón de rayas y las aves reciben un premio cuando aterrizan en él. Los científicos evalúan su agudeza variando el ancho de las rayas y determinando desde qué distancia las águilas comienzan a virar en la dirección correcta.  

Dos super telescopios  

Dos rasgos del globo ocular confieren una visión más nítida a las águilas, dice William Hodos, profesor emérito de la Universidad de Maryland. El especialista ha estudiado la agudeza visual de las aves desde la década de 1970.  

Primero, sus retinas están más densamente cubiertas con células de detección de luz llamadas conos que las retinas humanas. Este atributo mejora su poder para resolver detalles finos al igual que una mayor densidad de píxeles aumenta el poder de resolución de las cámaras. En segundo lugar, tienen una fóvea mucho más profunda, una estructura rica en conos en la parte posterior de los ojos que detecta la luz del centro del campo visual.

“Nuestra fóvea es una pequeña concha o cuenco, mientras que en el halcón o el águila es un pozo convexo”, dice Hodos a Live Science. “Algunos investigadores creen que esta fóvea profunda permite que sus ojos actúen como un teleobjetivo, dándoles un aumento adicional en el centro de su campo de visión”.

Además del enfoque nítido y una lupa central, las águilas también tienen una visión de color superior. Ven los colores como más vívidos que nosotros, pueden discriminar entre más tonos y también pueden ver la luz ultravioleta. Esta capacidad evolucionó para ayudarlos a detectar los rastros de orina que reflejan los rayos UV de las presas pequeñas. Pero, no hay forma de explicar o saber cómo se ven estos colores adicionales, incluido el ultravioleta.

Super-visión

Tener la visión de águila no cambiaría la forma en que realizamos la mayoría de nuestras actividades diarias. Pero la forma en que percibimos el mundo y usamos nuestros ojos ciertamente sería diferente… a menos que queramos cazar.

Además de la capacidad de ver más lejos y percibir más colores, también tendríamos casi el doble de campo de visión. Las águilas tienen los ojos en un ángulo de 30 grados desde la línea media de la cara. Por lo tanto, veríamos casi todo detrás de nuestras cabezas con un campo visual de 340 grados (los humanos tenemos un campo de 180°).

La percepción mejorada y la destreza de caza probablemente vendrían con algunos inconvenientes. “Las aves probablemente tienen una mayor proporción de su volumen cerebral dedicado al procesamiento visual que otros grupos de animales”, dice Hodos. Pero, “la mayoría de las aves parecen no tener un sentido del olfato o del gusto bien desarrollado”, añade.

Finalmente, quizás sea también sea pertinente preguntarnos par qué queríamos una visión así. Las águilas tienen un estilo de vida que requiere de una mejor visión, de la que necesitamos nosotros. Los humanos no salimos a cazar nuestro alimento surcando los cielos.

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