Cosas que debes conocer sobre los elefantes y su comportamiento

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Cosas que debes conocer sobre los elefantes y su comportamiento

Hablemos de lo mamíferos terrestres más grandes: los elefantes. Antiguamente, los elefantes eran relacionados con otros mamíferos en el grupo conocido como «paquidermos» que ya no existe más. De hecho, hasta hace algunos años se pensaba que existían dos especies de elefantes, el asiático y el africano. Pero, las técnicas genéticas han permitido confirmar y separar a estos mamíferos en tres especies y diversas subespecies.

Los elefantes 'hablan' a pisadas - The New York Times
Hola, ya no me llames «paquidermo». (Robbie Labanowski)

No era dos, sino tres

Los elefántidos conforman el orden taxonómico Proboscidea (sí, por su trompa o probóscide), que en la actualidad solo posee tres miembros. Pero en la antigüedad, hace miles de años, eran más de 40 especies. Los mamuts, por ejemplo, eran parte de esta gran familia que prosperó hasta finales del último periodo glacial, hace más de 12 mil años. Se sabe, que aunque eran muy parecidos a los elefantes modernos, existían también elefantes enanos y, su contraparte, gigantes de más de 4 metros y 14 toneladas.

En el 2001, un grupo de científicos determinó que en África no se encontraba una sola especie de elefante, sino dos: el elefante africano de la sabana (Loxodonta africana) y el elefante africano de los bosques (Loxonta cyclotis). Quizá a algunos les pueden parecer idénticos, pero para ser un científico es necesario observar bien y, de hecho, el Loxonta cyclotis es más delgado que el otro, tiene los colmillos más rectos, sus orejas son ligeramente más rectas y redondeadas. Además, por sus nombres puedes intuir que su distribución geográfica es distinta. El elefante de las sabanas habita en más de 30 países al sur de Sahara, mientras que el de los bosques vive en las densas selvas del África occidental y central. El caso del elefante asiático (Elephas maximus) es un poco distinto, es una especie con cuatro subespecies: el elefante de India, Sri Lanka, Sumatra y el de Malasia.

Comportamiento y vida social

La vida social de los elefantes varía entre hembras y machos. Las hembras, pasan toda su vida en grupos de hasta 100 individuos, mientras que los machos acompañan a sus mamás hasta los 13 años. A esa edad dejan la manada y se independizan, viven solos o se unen a otros grupos de machos solteros para buscar potenciales parejas. Las hembras tienen el periodo de gestación más largo de los mamíferos, 22 meses ¡casi dos años! y, es casi siempre de una sola cría. Cuando el bebé elefante nace, todas las hembras de la manada, las abuelas, las tías y las hermanas cuidan al bebé.

Zimbabwe China baby elephants | Journal of African Elephants
El nacimiento de gemelos es extremadamente raro. (Journal of African Elephants)

Su comportamiento social está tan marcado que utilizan las pisadas y la detección de las vibraciones de éstas en el suelo, para alertarse en la distancia. Las investigaciones apuntan que pueden pueden provocar distintas vibraciones dependiendo de la amenaza, por ejemplo, un evento natural o si alguna cría está en peligro. Incluso tienen la capacidad de detectar la distancia a la que se emite la señal. 

La razón y la emoción

No es ninguna novedad que los elefantes tienen uno de los cerebros más desarrollados del mundo animal. Es cuatro veces más grande que el cerebro de los humanos, pero más pequeño en función a su tamaño corporal. El avanzado desarrollo de su cerebro los convierte en animales muy inteligentes, y no es solo un mito que poseen buena memoria. Pueden almacenar recuerdos durante muchos años, de seguro mucho mejor que nosotros. Esto es muy útil, ya que cuando el agua escasea, deben guiar a su manada por muchos kilómetros para encontrarla y, en estos casos, recuerdan el camino que siguieron en ocasiones pasadas.

There is an elephant 'baby boom' going on in Kenya | Living
(Euronews)

El desarrollo cerebral también les permite sentir y expresar el dolor, alegría, altruismo, la conciencia de sí mismos, etc. De hecho, son animales tan sensibles y protectores con los suyos que, cuando un pequeño elefante se queja, atrae la atención de toda la manada, y recibe muchos mimos y caricias. Incluso, rinden homenaje a los huesos de sus muertos, utilizando su trompa para acariciar suavemente los colmillos y cráneos. Otra forma de rendir homenaje es detenerse y hacer una pausa de varios minutos en el lugar donde un compañero perdió la vida.

Por esto, y muchas otras cosas, es que las redes sociales están invadidas de videos en los que los elefantes, bebés y adultos, se roban el corazón de las personas. Sin embargo, nada de esto ha detenido la principal amenaza y el único depredador que tienen estos mamíferos: los humanos y la caza furtiva.

Fuente: Global Sanctuary for Elephants.

 

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