Cuando volvamos a las oficinas

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Cuando volvamos a las oficinas

Hay dos grandes hipótesis sobre cómo volveremos a las oficinas tras el primer año pandémico.

La más optimista: en seis meses todos estaremos ya vacunados. La tierra prometida nos espera en nuestros cubículos grises de 2×2.

Las coordinaciones de equipo por la mañana serán escenas a lo Disney. Nos reiremos entre todos durante la sobremesa del almuerzo. Los últimos rayos del Sol encenderán nuestros rostros mientras, devorando los últimos sánguches con queso de tarde, cantaremos la última parte del estribillo del spot de Bankinter.

Hermoso. Pero falso. No es precisamente la situación que sucederá.

La otra opción ya deberías intuirla: seguiremos meses encerrados y quienes puedan quedarse en casa convertirán sus habitaciones en oficinas personales. Pero el gran resto del mundo tendrá que salir y buscar espacios de trabajo saludables. Sin un fármaco eficaz – que por ahora solo se encuentra en pruebas – la idea de volver a una jornada natural de 9 am a 5 pm parece inviable.

Adiós a los horarios
Incluso si llega la vacuna, la topografía laboral habrá mutado radicalmente. Países como Finlandia, Bélgica, Holanda y el Reino Unido plantean que al menos el 40% de los trabajadores consideren optar por horarios completamente diferentes durante el teletrabajo.

Este cambio no solo será temporal. En Silicon Valley, compañías como Facebook o Twitter ya plantean que sus trabajadores nunca más vuelvan a una oficina. Aunque todavía el planteamiento ha sido una declaración de intenciones más que una verdadera renovación. «No creo que sea que nos despertemos un día el primero de enero y nadie tenga más preocupaciones sobre esto», dijo Zuckerberg durante una transmisión dirigida a sus empleados. 

 

Actuales oficinas en Facebook. La propuesta será volver a esos espacios abiertos.

El mundo corporativo también revelará su lado oscuro: revisará procesos, eliminará duplicidades, reducirá actividades no rentables y, por supuesto, despedirá personal cuyas actividades ya no sean posibles.

Adiós al transporte público
Tarde o temprano, volveremos a enfrentarnos a los trenes, buses y taxis para ir al trabajo. Ya existen propuestas en las grandes capitales para reducir su capacidad actual de los trenes subterráneos. 

Tus oficinas podrán estar limpias. Tu transporte debería ser igual.

En otras partes del mundo serán más devotos de la masificación de la bicicleta. Será posible cuando hablemos de transporte masivo, conectado y seguro. 

En el Reino Unido, por ejemplo, se viene creando un “fondo de viaje activo” por 250 millones de euros para que todas las calles de la ciudad sean amigables con los ciclistas. Este plan de unos dos mil millones de euros buscará que más personas lleguen a sus oficinas en bicicletas, scooters o simplemente caminando.

Por desgracia, estas propuestas solo alcanzan asidero en sociedades donde la relación entre trabajo-centro de labores son factibles.

Pensemos en países de América Latina que durante décadas monopolizaron las calles entregándolas al parque automotor.

Qué posibilidades podremos encontrar en ciudades y regiones cuando se necesita varios kilómetros para llegar al trabajo o al centro de estudios. Quizá en otro artículo podamos responder.

Adiós al acercamiento
Cuando regresen las personas a sus oficinas encontrarán una distribución muy diferente. Cada puesto de trabajo estará distanciado de dos a tres metros de la siguiente. El sueño de un diseñador de interiores al que le guste aislar empleados.

Los trabajadores ingresarán todos los días con mascarillas, gel, uniforme especial, no podrán tocar nada y todo deberá ser activado con gestos y sonidos. Las jornadas deberán ser más cortas o con intervalos para que puedan limpiar su centro de trabajo y purificar el aire.

No solo habrá separación física. La comunicación será casi virtual. Olvídense de la época que alguien te visitaba a tu escritorio para saludarte. Todo será reemplazado por coordinación online, reuniones entre pantallas y monitoreo del personal.

Tampoco tendremos una mesa de reuniones. Cada quien coordinará todos sus pendientes sin moverse. Los edificios se volverán a reconstruir por dentro para que cientos suban por ascensores inmensos, abiertos y con sistemas de aire puro.

«Sería más seguro almorzar en el baño«, dice Charles Gerba un microbiólogo y científico ambiental de la Universidad de Arizona. Por otro lado, los baños serán peligrosos también porque el coronavirus puede encontrarse en los inodoros públicos.

¿Y las fábricas? Sus actividades cambiarán de forma más drástica. La distancia tendrá que ser vigilada al extremo. La empresa Kiexon, la cual diseñaba chips para el seguimiento de actividades en deportistas de élite, ahora las están probando en sus propios empleados. El objetivo es garantizar el distanciamiento durante toda la jornada laboral.

Las fábricas tendrán que mantener sus distancias utilizando sensores de distancia.

Este inquietante sistema de seguimiento alertará si se reúnen en grupos amplios de manera informal, con el objeto de evitar una mayor propagación.

Compañías como Deloitte y PWC vienen readaptando sus flujos de movimiento para que en un pasadizo no tengan que cruzarse más de dos personas. Todo un cambio en las jornadas laborales. Baños individuales y con nombre y apellido. El escaso aforo que pueda integrarse en una oficina deberá tener sus propias herramientas.

En otras palabras ya nunca más se podrán prestar las engrapadoras o distribuirse documentos físicos.

Adiós al jefe
Pero el mayor cambio quizá se encuentre en los puestos de liderazgo. ¿Cómo será la relación entre los empleados y su anterior empleador al encontrarse un paradigma completamente distinto? La fuerza laboral también puede verse equilibrada ante la cantidad de mujeres que pueden suplir puestos de hombres, pues hasta ahora el número de contagios y lamentablemente de decesos son mayoritariamente de género masculino.

El trabajador o trabajadora no se sentirá con las mismas motivaciones para ir a la oficina a exponerse o incluso caminar dos metros para ir a su módulo en su propio hogar. Es importante la aceptación social por medio de la interacción física. Eso ya no será posible. Quizá replantearse un trabajo independiente – fuera de las ciudades – y bajo el esquema de ser tu propio jefe en aislamiento.

Adiós al futuro 
Al final, el problema de todas estas propuestas – muchas con buenas intenciones – es que seguimos buscando un camino seguro más evitando la realidad. 

La reinserción llegará de múltiples formas que no se sabrán hasta que nos alcance. En enero nadie pronosticaba ni siquiera una situación cercana. ¿De verdad alguna empresa podrá rediseñar sus oficinas si no puede saber cómo será el mundo en los próximos seis meses?

Es importante tener un espacio laboral donde trabajar. Pero más importante es tener un futuro donde llegar. 

Fuentes: Washington post, brusselstimes, spectator, twitter, businesswire 

5 respuestas a «Cuando volvamos a las oficinas»

  1. yo…soy… Henry Díaz, desde Caracas, Venezuela, Amigo, muy buen canal de YouTube… y muy Buena Página Web…. soy un suscriptor tuyo… …bueno… (Retomando el Punto en cuanto a este Artículo publicado) sip.. hay que ser optimistas…. mentes positivas… y si… saldremos de esta pandemia….. ok es cierto…. lo que no está muy claro es ( cuanto tiempo nos tomará superar al 100% la erradicación del virus…?) bien sea vía Vacuna (cuando hallen la cura) o simplemente Respetando el orden y distanciamiento social pautado en cada nación…. de manera alguna Dios nos sacará de esta situación y quedará todo en el pasado histórico….. el mundo cambiará pero nos ha ayudado a ver el mundo de otra manera y a nosotros mismos a vernos desde otro angulo….y ni modo…desde esta esquina les deseo lo mejor para todos nosotros los seres humanos y para ti amigo… un abrazo. Atte. Henry Diaz. CCs. Vnzla.

  2. He analizado hasta el hartazgo esto de la pandemia y el gran escándalo que armamos todos, hasta detener al mundo y quedar sumergidos en la crisis más devastadora que muchos hemos vivido; y honestamente creo que estamos exagerando.
    Miles de bacterias, virus y en general microorganismos han ido y venido a todo lo largo de la historia humana y, cierto que han matado a millones pero siempre quedó el más apto y fuerte para la continuidad de la especie. Y bueno: henos aquí!
    Creo que científicos y expertos y los tan vilipendiados políticos (que la verdad no se hace uno decente de la gran mayoría), deben buscar en lo más hondo de su conciencia y contestar: En que momento se les ocurrió armar tal escándalo por una infección ( porque, indudablemente existe) que se pudo haber controlado con más inteligencia? Explíquenos esto, porque la verdad yo no lo entiendo y creo que muchos tampoco.

    1. Maria, no creo que casi 10 millones de contagiados sea un escandalo. !es un escandalo! eso sin contar con algo peor y es que es informacion cesgada (pueden ser muchisimos mas los contagiad@s ahora). la cuestion es que no podemos llegar al punto antes del covid19 estamos en jaque y esto ya está cambiando ya sea para bien o para mal. el mundo ya no es el mismo por mas que quieran colocarse un venda en los ojos!

  3. Pienso que solo las empresas con mayor capital y gusto por la innovación de sus centros de trabajo (Facebook, Google, Twitter, etc.) son las que realmente podrían rediseñar sus instalaciones de forma tan agresiva en tan poco tiempo. La mayoría de empresas, hablando por parte del centro de México, solo tomaran sus medidas preventivas de detección de posibles personal infectado para ser descansarlos, limpieza más frecuente de áreas de trabajo y aminorar los días en que las labores administrativas sean de forma presencial en la empresa. En está situación actual, una parte «buena» que nos ha dejado es hacer que rompamos nuestra zona de confort para probar nuevos métodos de trabajo en los que probablemente nos lleve a una mayor eficacia en el cumplimiento de nuestros labores utilizando menos recursos. Me gustaría que en el artículo explicara la situación desde el aspecto académico, enfocado en los resultados que está teniendo las clases virtuales, las futuras adaptaciones del sistema, etc. Este pequeño artículo es un gran aporte de la pagina 😀

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