El cambio climático pudo ayudar a los dinosaurios a migrar de Sudamérica al Polo Norte

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El cambio climático pudo ayudar a los dinosaurios a migrar de Sudamérica al Polo Norte

Los sauropodomorfos emprendieron un viaje de más de 10 mil kilómetros / Wikimedia Commons

Como si se tratara de la historia de “Piecito”, hace aproximadamente 200 millones de años, los dinosaurios herbívoros emprendieron un viaje de Sudamérica hasta Groenlandia. Ahora, una investigación publicada en PNAS señala que un intrigante fenómeno climático pudo haberlos ayudado en el viaje.  

Estimaciones anteriores sugirieron que los sauropodomorfos llegaron a Groenlandia en algún momento entre 225 y 205 millones de años. Pero al emparejar minuciosamente patrones de magnetismo antiguo en capas de rocas en sitios fósiles en Sudamérica, Arizona, Nueva Jersey, Europa y Groenlandia, el estudio ofrece una estimación más precisa.

Larga migración

El estudio sugiere que el grupo de dinosaurios herbívoros de cuello largo aparecieron en lo que ahora es Groenlandia alrededor de hace 214 millones años. En ese momento, todos los continentes estaban unidos, formando el supercontinente Pangea.

Con esta nueva y más precisa estimación, los autores Dennis Kent y Lars Clemmensen se enfrentaron a otra pregunta. Los registros fósiles muestran que los dinosaurios sauropodomorfos aparecieron por primera vez en Argentina y Brasil hace unos 230 millones de años. Entonces, ¿por qué les tomó tanto tiempo expandirse al hemisferio norte?

“En principio, los dinosaurios podrían haber caminado de casi un polo al otro”, explicó Kent, investigador adjunto del Observatorio de la Tierra. “No había océano en el medio. No había grandes montañas. Y, sin embargo, les tomó 15 millones de años. Prácticamente, los caracoles pudieron haberlo hecho más rápido”, ironizó.

Además, Kent calcula que, de caminar solo kilómetro y medio por día, el viaje entre Sudamérica y Groenlandia les hubiese tomado menos de 20 años.

CO2 atmosférico

Curiosamente, la Tierra experimentó una gran caída en el CO2 atmosférico cuando los sauropodomorfos migraban hace 214 millones de años.

Hasta hace unos 215 millones de años, el período Triásico había experimentado niveles de CO2 extremadamente altos, alrededor de 4.000 partes por millón. No obstante, entre 215 y 212 millones de años atrás, la concentración de CO2 se redujo a la mitad, cayendo a unas 2.000 ppm.

Aunque el momento de la caída del CO2 y la migración de los sauropodomorfos, podría ser una coincidencia, los investigadores creen que estarían relacionados. Sugieren que los niveles bajos de CO2 ayudaron a eliminar las barreras climáticas que pudieron haber mantenido atrapados a los sauropodomorfos en Sudamérica.

Un acantilado en Jameson Land Basin en el centro de Groenlandia oriental, el sitio más al norte donde se encuentran fósiles de sauropodomorfos. Las etiquetas señalan varias series de capas que ayudaron a los investigadores a fechar con precisión los fósiles de sauropodomorfos más antiguos de América del Norte / Lars Clemmensen

En la Tierra, las áreas alrededor del ecuador son cálidas y húmedas, mientras que las áreas adyacentes en latitudes bajas tienden a ser muy secas. Kent y Clemmensen mencionan que en un planeta sobrecargado de CO2, las diferencias entre esos cinturones climáticos pueden haber sido extremas. Quizá demasiado como para que las cruzaran los sauropodomorfos.

Hace 230 millones de años, las altas condiciones de CO2 podrían haber hecho que los cinturones áridos fueran demasiado secos. Los grandes herbívoros, que necesitan comer mucha vegetación para sobrevivir, no hubieran podido soportar los movimientos. Los trópicos también pudieron haberse mantenido en condiciones lluviosas, las cuales no hubieran sido ideales para los sauropodomorfos.

Especulativo pero posible

Cuando los niveles de CO2 bajaron hace 215-212 millones de años, quizás las regiones tropicales se volvieron más amigables y las regiones áridas menos secas. Es posible que algunos pasajes hubieran ayudado a sustentar a los herbívoros a lo largo del viaje de 10.4 mil kilómetros hasta Groenlandia.

En aquel entonces, Groenlandia habría tenido un clima templado, pero con inviernos mucho más suaves, ya que no había capas de hielo polar en ese momento. La idea de si una caída en el CO2 pudo haber ayudado a estos dinosaurios a superar una barrera climática es especulativa pero plausible. Además, es apoyada por el registro fósil.

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