El campo magnético de la Tierra casi desapareció hace 565 millones de años

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Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Rochester descubrió que el campo magnético de la Tierra estuvo “al borde del colapso” hace unos 565 millones de años. Esto hubiera permitido que el viento solar disminuya la atmósfera y exponga al planeta a radiaciones extremas.

Los investigadores descubrieron que el núcleo del planeta se solidificó justo a tiempo para recargar el campo magnético de la Tierra. El estudio arroja nueva luz sobre la formación del núcleo interno y confirma la teoría de que es relativamente joven.

“Un misterio permanente sobre la Tierra ha sido la edad de su núcleo interno sólido”, escribieron los autores del estudio. Los científicos habían pensado que se solidificó entre 500 millones y 2 500 millones de años.

El equipo de investigación, dirigido por el investigador de paleomagnetismo Richard Bono, analizó los cristales individuales de plagioclasa y clinopiroxeno que se formaron hace 565 millones de años en lo que hoy es Quebec.

Cuando los expertos reconstruyeron la línea de tiempo de la solidificación de la Tierra, descubrieron que al mismo tiempo se producían una gran cantidad de inversiones magnéticas, lo que llevó a registrar bajas intensidades de campos geomagnéticos.

Los investigadores sugieren que existía un geodinámico débil hace 565 millones de años, lo que significa que el núcleo era completamente líquido, escribió Peter Driscoll, un científico de la Tierra y el planeta en el Instituto Carnegie para la Ciencia en Washington, DC quien no es parte de la investigación, en un comentario que acompañó al estudio. Si su teoría es cierta, “el núcleo interno pudo haber ocurrido justo a tiempo para recargar el geodinámico y salvar el escudo magnético de la Tierra”.

Driscoll dijo que el débil campo magnético hace 565 millones de años se interpretó erróneamente como el resultado de “un movimiento tectónico rápido, inversiones de polaridad hiper-frecuentes e incluso un dipolo ecuatorial”.

“Un núcleo interno joven es consistente con los modelos de historia térmica de la Tierra que predicen una gran transferencia de calor del núcleo al manto debido, indirectamente, a las revisiones ascendentes de la conductividad térmica del núcleo”.

Los hallazgos del estudio pueden mejorar la búsqueda de vida extraterrestre al darles a los astrónomos una nueva visión de cómo se forman los planetas que pueden sustentar la vida.

La investigación ha sido publicada en la revista Nature Geoscience.

Fuente: Live Science.

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