El fósil de un dinosaurio bebé acurrucado como un pollo da nuevas pistas evolutivas

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El fósil de un dinosaurio bebé acurrucado como un pollo da nuevas pistas evolutivas

(Julius Csotonyi)

En China, se ha encontrado un huevo que tiene emocionados a los científicos y la noticia ha dado la vuelta al mundo. Es que no es un huevo cualquiera, en su interior duerme, desde hace más de 60 millones de años, un dinosaurio. El embrión quedó fosilizado antes de eclosionar y su descubrimiento nos otorga una «visión sin precedentes» del desarrollo de los dinosaurios.

Por la manera en la que el pequeño descansa en el interior podría pensarse que se trata de un ave. Esto plantea la posibilidad de que los vínculos evolutivos entre las aves modernas y los dinosaurios extintos sean mucho más profundos de lo que se pensaba anteriormente.

«Este pequeño dinosaurio prenatal se parece a un pajarito acurrucado en su huevo, siendo una prueba más de que muchos de los rasgos característicos de las aves actuales evolucionaron por primera vez en sus ancestros dinosaurios», comenta Steve Brusatte, paleontólogo de la Universidad de Edimburgo.

Muy parecido a un pájaro

El embrión pertenece a un oviraptosaurio, terópodos que se extinguieron al final del Cretácico, hace unos 66 millones de años. De ahí que el huevo fosilizado data de entre 72 y 66 millones de años, y de haber eclosionado habría desarrollado crestas, plumas y un pico sin dientes, similares a los de los loros.

«Nos sorprendió ver este embrión bellamente conservado dentro de un huevo de dinosaurio, tendido en una postura de pájaro», dijo Waisum Ma, de la Universidad de Birmingham. «Esta postura no había sido vista antes en dinosaurios no aviares«.

(Xing et al., iScience, 2021)
(Xing et al., iScience, 2021)

La mayoría de los otros embriones de dinosaurios no aviares descubiertos hasta la fecha están incompletos y sus esqueletos están desarticulados, pero no es el caso de este huevo fosilizado. Su esqueleto casi completo mide aproximadamente 23,5 cm, desde la cabeza hasta la cola y está enrollado dentro del huevo fosilizado alargado, que es casi 7 cm más corto que el embrión.

Las patas delanteras del llamado Baby Yingliang, están ubicadas a ambos lados de su cráneo, el cual está metido hacia la base de su cola en forma de bucle. Esta postura se creía que era exclusiva de las aves, las cuales doblan el cuerpo y esconden la cabeza debajo de un ala para prepararse para la eclosión.

Los secretos de Baby Yingliang

Al comparar la postura de Baby Yingliang con embriones de otros saurópodos, los paleontólogos notaron que el embrión yacía en una postura distinta a la de sus primos sauropodomorfos. Por otro lado, su postura era muy similar a la de los embriones de pollo poco antes de nacer.

«Este nuevo y excepcional embrión fósil insinúa que algunos comportamientos de desarrollo temprano a menudo considerados como exclusivamente aviares pueden estar más profundamente arraigados en el linaje de terópodos», escriben los investigadores.

Dado que hay muy pocos embriones de dinosaurios fosilizados descubiertos hasta la fecha, y pocos especímenes conservados con tanto detalle, hacer comparaciones significativas del desarrollo embrionario en dinosaurios es difícil.

«Por esta razón es que las posturas y los comportamientos previos a la eclosión de los dinosaurios no han sido tan claros«.

Mientras esperamos por un próximo fósil, los investigadores planean profundizar en los huesos del cráneo del embrión y, utilizando varias técnicas de imagen, descubrir otras partes del cuerpo que todavía están cubiertas de rocas.

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