Esta extraña enana blanca podría ser evidencia de un nuevo tipo de supernova

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Esta extraña enana blanca podría ser evidencia de un nuevo tipo de supernova

El material expulsado por la supernova se expandirá inicialmente muy rápidamente, pero luego se ralentizará gradualmente, formando una intrincada burbuja gigante de gas caliente y brillante. Finalmente, los restos carbonizados de la enana blanca que explotó superarán estas capas gaseosas y acelerarán su viaje a través de la galaxia. (Universidad de Warwick / Mark Garlick)

Un equipo de científicos de la Universidad de Warwick describe en un estudio las inusuales características de una enana blanca. Tanto su composición química como su masa y velocidad serían grandes indicadores de que este objeto nació en un nuevo tipo de supernova que no se había observado hasta la fecha: una ‘supernova parcial’.

Esto abre una gran posibilidad para encontrar otros objetos de este tipo viajando por la galaxia sin que los hayamos descubierto. Además, nos da señales de que pueden existir otros tipos de supernovas que los astrónomos aún no han detectado.

Los resultados se publicaron en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Una inusual composición química

Una enana blanca es un remanente estelar, aquello que se genera cuando una estrella gigante roja llega al final de su vida. En ese momento estas estrellas arrojan sus capas externas, produciendo lo que conocemos como nebulosa planetaria.

La mayoría de las enanas blancas tienen atmósferas compuestas casi por completo de hidrógeno y helio. Ocasionalmente se encuentra carbono u oxigeno.

Sin embargo, esta enana blanca parecía no contener ni hidrógeno ni helio. En cambio, estaba compuesta por una mezcla inusual de oxígeno, neón, magnesio y silicio.

Con ayuda del telescopio espacial Hubble, los científicos lograron identificar otros elementos adicionales como el carbono, sodio y aluminio en la atmósfera de este objeto. Estos se producen en las primeras reacciones termonucleares de una supernova.

Sin embargo, esta enana blanca carecía de hierro, niquel, cromo y manganeso. La pregunta era: ¿dónde estaban los elementos más pesados?

Esto llevó a los científicos a pensar en que la estrella solo pasó por una ‘supernova parcial’ antes de que la combustión nuclear finalizara.

Velocidad y masa inusuales

El equipo de científicos también pudo medir la velocidad de la enana blanca. De esta manera, se dieron cuenta que viajaba a 900.000 kilómetros por hora.

También calcularon la masa de este objeto: 40% de la masa de nuestro Sol. Esta es una masa particularmente baja para una enana blanca. Sin embargo, es consistente con la pérdida de masa que hubiese sufrido de experimentar una ‘supernova parcial’.

«Esta estrella es única porque tiene todas las características clave de una enana blanca, pero tiene esta velocidad muy alta y abundancias inusuales que no tienen sentido cuando se combina con su baja masa”, sostuvo Boris Gaensicke, autor principal del estudio.

Agregó que el objeto tiene una composición química particular, la cual es como una huella digital de combustión nuclear. “Debe haber sufrido una ignición termonuclear. Tal vez un tipo de supernova, pero uno que nunca hemos visto antes”, cerró Gaensicke.

¿Cuál es la explicación?

Los científicos teorizan que la supernova perturbó la órbita tanto de la enana blanca como de la estrella compañera. Esto sucedió cuando abruptamente expulsó una gran cantidad de su masa.

Ambas estrellas habrían tenido que ser enviadas en direcciones opuestas a sus velocidades orbitales. Esto explicaría su gran velocidad.

«Si era un binario estrecho y se sometió a una ignición termonuclear, expulsando gran parte de su masa, tienes las condiciones para producir una enana blanca de baja masa y hacer que vuele con su velocidad orbital», añade Gaensicke.

No cabe duda que el estudio de las supernovas es un campo enorme. Es relativamente sencillo observar una cuando la estrella ya explotó, pero es bastante complicado conocer las propiedades de la estrella antes que explotara.

“Ahora estamos descubriendo que hay diferentes tipos de enanas blancas que sobreviven a las supernovas en diferentes condiciones y usando las composiciones, masas y velocidades que tienen, podemos averiguar qué tipo de supernova han sufrido”, concluye Goensicke.

 

Fuente: Warwick

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