Estos fósiles de 50 millones de años pertenecerían a una gigantesca ave de más de 6 metros

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Estos fósiles de 50 millones de años pertenecerían a una gigantesca ave de más de 6 metros

Representación artística de unos pelagornitos volando sobre el océano / Brian Choo

Los dinosaurios se extinguieron luego de la caída del meteorito hace aproximadamente 66 millones de años. Sin embargo, los depredadores de gran tamaño volvieron a aparecer una y otra vez. Ahora, una investigación publicada en Scientific Reports da cuenta de una de las aves voladoras más grandes jamás encontradas.

El paleontólogo Peter Kloess de la Universidad de California ha redescubierto un fósil escondido en una antigua colección del museo de paleontología de su universidad. Se trata de los fragmentos de un pájaro antiguo, recuperado originalmente de la isla Seymour frente a la Península Antártica en la década de 1980.

Una gigantesca ave prehistórica

Kloess y su equipo realizaron un nuevo análisis de uno de los sitios de la isla. Sus hallazgos sugieren que el fósil de lo que alguna vez fue parte del pie del pájaro es en realidad 10 millones de años más antiguo de lo que se pensaba inicialmente.

El fósil del pie pertenece a un gigante de 6 metros, con un pico huesudo que estaba irregularmente lleno de dientes. Esta antigua ave marina muy parecida a las gaviotas es un tipo de pelagornítido. Y los especialistas creen que vivió cerca de los océanos del sur durante al menos 10 millones de años.

El fósil en cuestión representa el espécimen más grande conocido de pelagornítidos. Esta colosal bestia está en el limite de qué tan grande podían ser las aves y aun así poder volar. El grupo de los pelagornítidos vivió durante el Eoceno, hace 60 millones de años, cuando floreció una nueva vida después del evento de extinción masiva que eliminó a los dinosaurios no aviares.

“Las aves evolucionaron a un tamaño verdaderamente gigantesco relativamente rápido después de la extinción de los dinosaurios”, dijo Kloess. “Y gobernaron los océanos durante millones de años”.

Solo los extintos teratornidos, antiguos parientes de los buitres, se acercan en tamaño al pelagornítido gigante, aunque su envergadura solo alcanza unos 4 metros. Esta familia evolucionó 40 millones de años después de que los pelagornítidos se extinguieran.

Otro fósil

Los investigadores también describieron un fósil de 40 millones de años de la mandíbula inferior de un pelagornítido más pequeño que provenía de un sitio diferente en la isla Seymour.

Calcularon que pertenecía a un cráneo de hasta 60 centímetros de largo. Sus protuberancias de pico en forma de dientes ayudaron a los pelagornítidos a atrapar presas resbaladizas del agua. En aquel entonces, la Antártida era un lugar cálido y relativamente cálido en el que vivían los ancestros de los perezosos, marsupiales y pingüinos.

“Estas aves con dientes óseos habrían sido depredadores formidables que evolucionaron para estar en la cima de su ecosistema”, dijo el paleontólogo Thomas Stidham de la Academia China de Ciencias en Beijing. Una pena que se hayan extinguido.

Los animales de tamaños gigantes no han sido extraños en nuestro planeta. Por ejemplo, los megalodones tuvieron tamaños exagerados incluso para el resto de sus parientes escualos. Incluso en la actualidad aun encontramos de vez en cuando especímenes gigantes en los océanos.

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