¿Existe vida en las nubes?

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¿Alguna vez te has preguntado mirando a las nubes si hay vida en su interior?

La pregunta no es tonta, después de todo, las nubes contienen agua.  ¿Sería lógico suponer que también hay vida en las nubes? Pues donde hay agua hay vida ¿no es cierto? Pues no necesariamente. Sabemos que hay agua líquida en Marte pero eso no asegura la presencia de vida. La vida como la conocemos, requiere más condiciones para existir. Sorprendentemente hay muchas, muchas especies de bacterias que viven en las nubes.

Esto ha sido registrado en varios estudios separados. La primera vez los investigadores encontraron vida bacteriana en las nubes que se desplazan sobre las cumbres de las montañas. Estas bacterias se han encontrado hasta a 40  kilómetros de altura e incluso pueden sobrevivir como esporas en el espacio, recuerden que hay diferencias entre espacio y espacio exterior. Se ha descubierto también que el granizo de las nubes de tormenta alberga múltiples especies de bacterias  y se han recolectado 300 especies de bacterias a partir de muestras de aire tomadas a 10 km por encima de varias ubicaciones en todo el mundo. Para averiguarlo, se estudiaron 42 granizos que se habían formado en una tormenta sobre Ljubljana, Eslovenia, en mayo de 2009.

Después de quitar cuidadosamente la capa externa y esterilizar el granizo, analizaron su composición química. El equipo encontró miles de compuestos orgánicos o que contienen carbono, casi tantos como los encontrados en un río típico, dijo Temkiv. Además, encontraron varias especies de bacterias que normalmente viven en las plantas. Algunas de las bacterias producen un pigmento rosado que les permite resistir los rayos ultravioleta en la atmósfera.

Algunas de las bacterias encontradas son nucleadores de hielo, qué es un nucleador de hielo. En química y biofísica, la nucleación se refiere a la formación de multímeros, que son intermediarios en los procesos de polimerización, qué es un polímero, son compuestos de bajo peso molecular que se agrupan químicamente entre sí, dando lugar a una molécula de gran peso. Se cree que la nucleación es el mejor modelo para procesos como la cristalización. Ahora bácterias nucleadoras de hielo son básicamente las que tienen el superpoder de Elsa de la película Frozen, que congelan todo lo que tocan. No es que haya visto la película… alguien me contó como es.

En el caso de las nubes, las bacterias nucleadoras de hielo se encargan de hacer que los cristales de hielo se adhieran a las nubes que están sobre la Tierra. Cuando estos mismos cristales de hielo crecen lo suficiente, pueden caer como lluvia o nieve, dependiendo de la temperatura del aire.

Estos hallazgos sugieren que las bacterias podrían influir en los patrones climáticos, posiblemente generando lluvia. Pueden incluso estar creciendo en las nubes y modificando la química en la nube, pero también indirectamente lo hacen en la atmósfera. Los investigadores creen que las bacterias provienen del aire que flota sobre la Tierra y que se desplaza hacia las nubes de tormenta a través de las corrientes ascendentes. Eso sugeriría que la atmósfera es un hilo que puede conectar ecosistemas distantes, y que ciertas bacterias pueden ser mejores para colonizar ambientes lejanos.

¿Qué obtienen las bacterias de esto? Bueno, una posible ventaja es que esto representaría un mecanismo para la dispersión biológica. Al circular entre el suelo y las nubes de esta manera, las bacterias podrían saltar efectivamente entre diferentes ecosistemas, y esto tendría un impacto masivo en el transporte a larga distancia y la distribución global de diferentes especies bacterianas. Esto es muy importante para la epidemiología y también para la ecología microbiana”.

Entonces parece ser que en nuestro planeta donde sea que veas hay vida. Puedes encontrar vida en los lugares más extraños pero ¿podría existir algo más pequeño como lo que vimos en las nubes, algún microorganismo que viva dentro de un volcán? Después de todo, son uno de los entornos más extremos que conocemos, con lava ardiente, acidez extrema y, a menudo, falta de nutrientes. Bueno, posiblemente puedan vivir en los bordes y alrededores, pero en la lava misma? Veamos algunas cosas primero.

Los humanos necesitamos oxígeno, comida y agua para vivir. Sin embargo, para muchos microbios el oxígeno es un inconveniente. Por ejemplo, los microorganismos conocidos como metanógenos encuentran que el oxígeno es… tóxico. En realidad, prefieren usar dióxido de carbono u otros compuestos ricos en carbono, como el monóxido de carbono e hidrógeno para producir agua y metano. Este proceso también les proporciona energía y, a diferencia de las plantas fotosintéticas o las algas, no se requiere luz solar.

Es por eso que se pueden encontrar metanógenos dentro de los respiraderos hidrotermales de aguas profundas, dentro de la corteza terrestre y dentro de algunos segmentos del manto. No necesitan vivir en entornos que consideramos “normales”: aparecen en los denominados entornos extremos.

Es más estos organismos tienen otro nombre de los cuales ya heos hablado también anteriormente, son llamados “extremófilos”. Han evolucionado para recolectar nutrientes de procesos químicos muy extraños, y son lo suficientemente resistentes para existir donde otras formas de vida simplemente se disolverían, sofocar o morir de hambre. Las fuentes termales calientes, anaeróbicas y anóxicas de Yellowstone son un gran ejemplo. Estos lugares están llenos de extremófilos;

Tomando en cuenta todo esto ¿podría existir vida dentro de la lava? Desafortunadamente parece que este puede ser un ambiente demasiado extremo para estos pequeños organismos. Toda la vida se basa en ADN o en el ARN más “primitivo”. Estos ácidos complejos se mantienen unidos por enlaces moleculares. Por encima de cierta temperatura, estos enlaces se rompen, e incluso la lava más fría del planeta estaría demasiado caliente para que el ADN o el ARN permanezcan intactos. Así que no, casi seguro que no encontrarás nada vivo en roca fundida, ni siquiera los extremófilos pueden sobrevivir a eso.

Y la Antártida? en lugares de frío exremo? hemos visto que hay bacterias que conviven con el granizo, por qué no podría un lugar extremadamente frío presentar vida. El estanque Don Juan en la Antártida es el cuerpo de agua más salado del planeta, con niveles de salinidad que superan el 40%. (El Mar Muerto es alrededor del 33%). Qué tiene que ver que sea salado, pues demasiada sal en el agua hace imposible también la vida.  Pero los investigadores han recuperado restos de vida microbiana del estanque Don Juan, aunque todavía están tratando de determinar si está creciendo vida activamente y se está replicando allí, o simplemente viene desde otros lugares. Don Juan es un ejemplo de un lugar en la superficie de la Tierra donde se podría esperar vida, pero aún no se puede verificar que esta vida sea activa. Por ahora, el calor extremo y algunos entornos de laboratorios sintéticos podrían ser las únicas condiciones estériles en la superficie del planeta en las que es posible encontrar cero rastros de vida.

Para más sobre la vida y lugares inesperados para encontrarla puedes ver el siguiente video

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