Extraños sonidos espaciales provenientes de la interacción entre Encélado y Saturno

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Los datos grabados durante los últimos meses de la Cassini aún nos dan oro. Una nueva investigación de la misión Grand Finale de la sonda ha descubierto una interacción previamente desconocida entre Saturno y su luna Encelado, se trata de ondas de plasma, que viajan entre los dos.

Cuando Cassini se acercó lo máximo que pudo a Saturno antes de hundirse en las tormentas del planeta, aprovechó su proximidad única para tomar lecturas que no hubieran sido posibles desde una distancia mayor.

Y, en una de sus inmersiones más cercanas, dos semanas antes de la última zambullida, utilizó su instrumento RPWS (Radio Plasma Wave Science) para capturar los sonidos de las ondas de plasma que viajan entre Saturno y Encelado, mostrando por primera vez que esas ondas viajan en las líneas del campo magnético que conectan los dos cuerpos.

“Encélado es este pequeño generador girando alrededor de Saturno, y sabemos que es una fuente continua de energía”, dijo el científico planetario Ali Sulaiman de la Universidad de Iowa, y miembro del equipo de RPWS.

“Ahora encontramos que Saturno responde lanzando señales en forma de ondas de plasma, a través del circuito de líneas de campo magnético que lo conectan a Encelado a cientos de miles de kilómetros de distancia”.

Por supuesto, no hay sonido real en el espacio. El sonido es una vibración en un medio como el aire que, cuando alcanza y vibra el tímpano, se percibe como sonido. Sin aire en el espacio, tales vibraciones no se pueden propagar.

Pero las ondas de radio no son sonido. Son una forma de radiación electromagnética, al igual que la luz, que se crea a través de campos eléctricos y magnéticos de autopropagación, lo que significa que pueden viajar libremente por el espacio.

Podemos convertir estas ondas de radio en sonido usando la tecnología de radio, que usamos para fines de comunicación aquí en la Tierra.

Las ondas de plasma en el rango de frecuencia de audio también son electromagnéticas, y esto es lo que Cassini recogió. Los científicos en la Tierra luego convirtieron estas señales en audio, y lo aceleraron de 16 minutos a 28.5 segundos.

El resultado es, literalmente, sobrenatural: un aullido extraño, chasqueante y silbante que cae y luego se eleva, una firma más comúnmente asociada (aunque no siempre) con las auroras, y por eso se llama un silbido auroral.

Las observaciones previas del silbido auroral se realizaron durante sobrevuelos cercanos a Encélado; sin embargo, esta es la primera observación de esta señal cerca del planeta, en lugar de su luna.

La nueva investigación arroja nueva luz sobre esta estrecha relación entre el planeta y el satélite, al tiempo que subraya las sorprendentes peculiaridades de Saturno, y nos da una excelente grabación para agregar a nuestra colección de extraños sonidos desde el espacio.

La investigación fue publicada en Geophysical Research Letters aquí y aquí.

Fuente Live Science.

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4 comentarios

  1. No faltara quien cuestione este logro diciendo que es una señal interceptada entre dos civilizaciones que habitan Saturno y su luna.

    • Quien lo cuestionara no habrá leido cómo se logró ni entenderá una de las más simples leyes de la fisica que postula la imposibilidad de propagar el sonido en el vacío.

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