Hay más de una manera para dividir el cerebro humano

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Hay más de una manera para dividir el cerebro humano

A pesar de lo que has oído, el cerebro no está dividido en partes ordenadas que hacen cosas diferentes.

A simple vista el cerebro tiene dos hemisferios, izquierdo y derecho. Pero al mirar más profundamente con un poderoso microscopio o sofisticadas herramientas de imágenes cerebrales podremos notar que el cerebro es una red de casi 200 mil millones de células cerebrales interconectadas. Alrededor de dos tercios de ellas, las neuronas, se comunican continuamente entre sí a través de señales eléctricas y químicas en toda la red. El otro tercio, las células gliales, tiene múltiples funciones sobre las que los científicos aún están aprendiendo.

Las neuronas se pueden organizar en capas, como en la corteza cerebral, la cual tradicionalmente se divide en diferentes lóbulos: frontal (en la parte delantera), occipital (en la parte posterior), temporal (aproximadamente sobre las orejas) y parietal (el resto).

También se organizan en grupos, llamados núcleos por los científicos, situados debajo de la corteza cerebral. La ‘amígdala’, por ejemplo, es en realidad un grupo de 13 núcleos en lo profundo de cada lóbulo temporal de nuestros cerebros.

Otra forma popular de cortar y dividir el cerebro es por función. Un enfoque obvio es buscar las partes del cerebro que nos permiten pensar, sentir emociones, ver y leer, escuchar música, mover los brazos y las piernas, y hacer todas las demás cosas que nos hacen sentir humanos.

Miles de estudios revelan que este enfoque no ha funcionado bien porque este tipo de designaciones funcionales, como cognición, emoción, percepción, acción, etc., no representan límites firmes en el cerebro. El lado izquierdo del cerebro no es la fuente de la lógica, y el lado derecho no es la fuente de la creatividad. La racionalidad no vive en la corteza cerebral y las emociones no están al acecho dentro de las partes subcorticales del cerebro.

En este punto, es bastante seguro decir que ninguna función psicológica vive en una sola parte del cerebro. La mayoría de las neuronas hacen más de una cosa, psicológicamente hablando. Por ejemplo, las partes del cerebro más asociadas con la capacidad de ver, conocidas como la corteza visual (en el lóbulo occipital), también transportan información sobre la audición y el tacto. Asimismo, algunas neuronas fuera de la corteza visual nos ayudan a ver. Los pensamientos, las emociones, las percepciones, la imaginación, los sueños y el resto se ven mejor como eventos de todo el cerebro.

Aun así, es posible dividir un cerebro por función, pero de una manera diferente, en función de la información que envían y reciben las neuronas. Por ejemplo, una parte del lóbulo frontal llamada ínsula anterior juega un papel rutinario en la creación de las emociones, decidir entre opciones, prestar atención a ciertas cosas e ignorar otras, ser consciente de sí mismo y una serie de otros eventos mentales.

Hagan lo que hagan estas neuronas, siempre están integrando la vista, el oído, el olfato, el tacto, el gusto y todas las sensaciones del interior del cuerpo, en resúmenes multisensoriales que le permiten al cerebro regular los sistemas del cuerpo para mantenerlo vivo y bien.

No importa de qué manera se divida el cerebro, es importante darse cuenta de que ninguna de estas organizaciones es ‘verdadera’ de manera absoluta. Cada organización es mejor o peor, según el objetivo que tengas en mente y lo que quieras explicar. Ninguna organización por sí sola cuenta la historia completa de cómo el cerebro, en constante conversación con nuestro cuerpo y el mundo que lo rodea, crea la mente.

Fuente: ScienceFocus

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