La gigante roja Betelgeuse tenía un color diferente hace solo 2000 años

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La gigante roja Betelgeuse tenía un color diferente hace solo 2000 años

La estrella roja Betelgeuse tomada por el Observatorio Caellum / Wikimedia Commons

Betelgeuse es una estrella famosa por su gigantesco tamaño e intenso color rojo. Pero no siempre fue de ese color. De acuerdo con textos antiguos, los habitantes del pasado habrían descrito su tonalidad como más bien dorada. La investigación ha sido publicada en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Los cambios en el color de las estrellas, así como en su brillo y tamaño, son parte de su evolución. Estos cambios están impulsados ​​por el progreso de la fusión nuclear en el centro estelar. 

De todos ellos, la transición estelar de rojo a amarillo o naranja es relativamente la más rápida en una escala de tiempo astronómica. Gracias a eso, podemos verificarla analizando las diversas observaciones que se han realizado durante períodos muy largos.

 

Evolución cromática

Ahora, un equipo internacional liderado por Ralph Neuhäuser Universidad de Jena, Alemania analizó los registros históricos del color de las estrellas antes de los telescopios. Tras estudiar las observaciones de los antiguos astrónomos descubrieron que Betelgeuse, de unos 2000 años de antigüedad, no era roja, sino amarilla.

Betelgeuse se encuentra a unos 650 años luz de la Tierra y forma parte de la constelación de Orión. La gigante roja es la segunda estrella más brillante de la constelación y la décima estrella más brillante del cielo nocturno. Siempre ha sido bastante observable a simple vista, facilitando la investigación de su evolución cromática.

Neuhäuser recopiló las grabaciones y anotaciones de varias fuentes históricas de todo el mundo realizadas por varios astrónomos antiguos. Así, descubrió cómo ha evolucionado la estrella ante nuestros ojos en más de 2 mil años.

 

Relatos antiguos

La referencia más antigua en la que se basa la investigación es la del astrónomo chino Sima Qian, del 100 a.E.C.  Qian describió la estrella como de color amarillo. Sirius, por el contrario, fue descrita como blanca, Bellatrix como azul y la estrella supergigante roja Antares como roja.

La confirmación adicional del amarillo de Betelgeuse llega unos 100 años después. En el siglo I el erudito romano Hyginus, de manera completamente independiente, escribió que la estrella tenía un color similar al amarillo anaranjado de Saturno. Por último, otros astrónomos de la antigüedad, como Ptolomeo, indican que Betelgeuse en su época fue rojiza.

En el siglo XVI, Betelgeuse ya no aparece amarilla a los ojos del astrónomo danés Tycho Brahe. Él la define como «más roja que Aldebarán» (una estrella gigante roja en la constelación de Tauro).

 

Importancia

Gracias a esta información, los investigadores consiguieron determinar la masa de Betelgeuse. «El hecho de que haya cambiado de color en dos milenios, pasando del amarillo-naranja al rojo, nos dice, junto con los cálculos teóricos, que tiene una masa 14 veces mayor que la de nuestro Sol”, indica Neuhäuser.

Según los autores, es muy probable que Betelgeuse esté ahora a menos de un milenio del final del camino evolutivo de las gigantes rojas. Por eso se espera una rápida transformación del color de la estrella.

“Betelgeuse tiene ahora 14 millones de años y se encuentra en sus últimas etapas de evolución. En aproximadamente 1,5 millones de años finalmente explotará como una supernova”, concluye Neuhäuser. Ninguno que esté leyendo este artículo estará ahí para verlo

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