La guerra de los cien mil años entre los neandertales y los humanos modernos

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La guerra de los cien mil años entre los neandertales y los humanos modernos

Representación artística de sapiens y neandertalis / Kennis and Kennis/MSF/SPL

Hace aproximadamente 600.000 años, la humanidad se dividió en dos. Los sapiens que se quedaron en África, y los neanderthalensis que viajaron a Asia y luego a Europa. Eventualmente, estas dos especies hermanas se volverían a encontrar, y los resultados no siempre fueron pacíficos.

Aunque a algunas personas piensen en los humanos como seres pacíficos y justos, la biología y la paleontología pintan un panorama más oscuro. Los neandertales no eran la excepción. Lejos de ser pacíficos, nuestros extintos hermanos probablemente eran luchadores hábiles y guerreros peligrosos.

Depredadores 

Los mamíferos terrestres depredadores son territoriales, especialmente los cazadores en manada. Al igual que los leones, los lobos y el Homo sapiens, los neandertales eran cazadores cooperativos de caza mayor.

Estos depredadores, que se encuentran en la cima de la cadena alimentaria, tienen a su vez pocos depredadores. Debido a eso, la superpoblación genera conflictos por los terrenos de caza. Los neandertales se enfrentaron al mismo problema, si otras especies no controlaban su número, el conflicto lo habría hecho.

Por otro lado, los conflictos territoriales también son intensos en nuestros parientes más cercanos, los chimpancés. Los machos se unen habitualmente para atacar y matar a los machos de bandas rivales, un comportamiento sorprendentemente parecido a la guerra humana.

Los chimpancés también muestran un comportamiento violento y territorial / PxFuel

Esto implica que la agresión cooperativa evolucionó en el ancestro común de los chimpancés y en nosotros mismos, hace 7 millones de años. Si es así, los neandertales habrían heredado estas mismas tendencias hacia la agresión cooperativa.

La guerra es humana, y los neandertales se parecían mucho a nosotros. Somos similares en nuestro cráneo y anatomía; y compartimos el 99.7% de nuestro ADN. Además, también hicieron fuego, enterraron a sus muertos, fabricaron joyas con conchas marinas y dientes de animales, hicieron obras de arte y santuarios de piedra.

Por lo tanto, si los neandertales compartían tantos de nuestros instintos creativos, probablemente también compartieran muchos de nuestros instintos destructivos.

Vidas violentas

El registro arqueológico confirma que las vidas de los neandertales eran violentas. Eran hábiles cazadores, que usaban lanzas para derribar ciervos, alces, bisontes e incluso rinocerontes y mamuts. Es muy probable que usasen esas armas para proteger a sus familias y tierras. La arqueología sugiere que tales conflictos eran comunes.

Los neandertales suelen mostrar traumatismos en el cráneo, algo que puede haber sido causado por un garrote. Otro signo de guerra es la fractura defensiva, una rotura en la parte inferior del brazo causada por protegerse de golpes. Los neandertales muestran muchos brazos rotos. Además, al menos un neandertal, de la cueva Shanidar en Irak, fue atravesado con una lanza en el pecho.

Algunas lesiones podrían haberse producido en la caza, pero los patrones coinciden con los pronosticados para un pueblo involucrado en guerras intertribales. Estos son conflictos prolongados a pequeña escala, pero intensos; guerras dominadas por incursiones y emboscadas al estilo guerrilla.

Guerra de desgaste

Por eso, los neandertales no fueron invadidos de inmediato, resistieron la expansión humana moderna por lo menos durante los 100 mil años.

Es sumamente improbable que los humanos modernos conocieran a los neandertales y decidieran simplemente dejarlos vivir. El crecimiento de la población inevitablemente obligó a los humanos a adquirir más tierra, para garantizar espacio de caza. Y una estrategia militar agresiva también es una buena estrategia evolutiva.

Migración de humanos desde África / Nicholas R. Longrich

Aun así, durante miles de años los enfrentamos… y perdimos. En armas, tácticas, estrategia, estábamos bastante igualados. Además, los neandertales probablemente tenían ventajas tácticas y estratégicas. Habían ocupado el Medio Oriente durante milenios, obteniendo un conocimiento íntimo del terreno, las estaciones, cómo vivir de las plantas y animales nativos.

Por otro lado, su complexión grande y musculosa debió haberlos convertido en luchadores formidables en combates cuerpo a cuerpo. Sus enormes ojos probablemente les dieron una visión superior con poca luz, permitiéndoles maniobrar en la oscuridad para emboscadas e incursiones al amanecer.

Pero ganamos

Aun así, en algún momento comenzamos a ganar. No sabemos por qué. Quizás fue la invención de armas de rango superior (arcos, lanza lanzas, palos arrojadizos). O quizás mejores técnicas de caza y recolección permitieron que los sapiens alimentaran a tribus más grandes, creando superioridad numérica en la batalla.

Incluso después de que irrumpiéramos en África hace 200 mil años, se necesitaron más de 150 mil años para conquistar las tierras neandertales. En Israel y Grecia, el arcaico Homo sapiens tomó terreno solo para retroceder contra las contraofensivas neandertales, antes de que una ofensiva final del Homo sapiens moderno, comenzando hace 125.000 años, los elimine.

A pesar de todo, finalmente ganamos. Y aunque los neandertales no fueron exactamente pacifistas, es imposible no preguntarse ¿Cómo habría sido la historia si hubiésemos compartido el planeta con nuestros hermanos?

 

Fuente: The Conversation

Una respuesta a «La guerra de los cien mil años entre los neandertales y los humanos modernos»

  1. Es súper interesante cómo podría haber acabado nuestra civilización. Pero viendo como ha ido avanzando la historia, hubieramos entrado en guerra igualmente, sólo tenemos que ver la cantidad de guerras raciales que hemos tenido a lo largo de la historia sapiens. Aún así es interesante imaginar un mundo civilizado compartido entre dos especies

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