La última prueba del ‘imposible’ sistema de propulsión EM Drive no da muchas esperanzas

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El famoso EM Drive es un fracaso: es el mensaje que se lleva a casa de un equipo de físicos que han probado el polémico sistema de propulsión sin combustible que parece producir empuje al violar la tercera ley de Newton.

Lo que significa que la física tal como la conocemos podría estar segura por un poco más de tiempo.

Investigadores de TU Dresden en Alemania crearon su propia réplica del EM Drive y analizaron la cantidad de fuerza que producía bajo diversas condiciones, y descubrieron que estaba produciendo algo incluso cuando, teóricamente, no debería.

Al presentar sus resultados en la conferencia de la Asociación de Aeronáutica y Astronáutica de Francia de este año, los físicos admitieron que algo estaba afectando el sistema, pero no se trataba del propulsor.

Al colgar su réplica del sistema de propulsión en un vacío y medir el movimiento con un láser, descubrieron que podían revertir el campo e incluso reducir su potencia, pero el propulsor continuaba comportándose como si estuviese produciendo aproximadamente la misma cantidad de fuerza.

Esta es la historia del pequeño motor imposible: un sistema de propulsión basado en un impulso de radiación electromagnética que parece avanzar y contradice la propia física que lo explica.

El EM Drive también se conoce como ‘impulsor de cavidad resonante de radiofrecuencia’. Imagina un cono de metal que contiene un campo electromagnético que produce empuje sin expulsar ningún material. Si recuerdas la física de tu escuela secundaria, esto no tiene sentido. Al menos, no sin invocar algunas interpretaciones marginales de las leyes de la física.

Newton descubrió que una fuerza es una combinación de masa y aceleración. También descubrió que siempre vienen en parejas: una fuerza de acción yendo en una dirección y una fuerza de reacción yendo en la otra.

A menos que algún tipo de masa fuera expulsada por la parte posterior de esta cosa, una unidad EM basada en un tipo de propulsión simplemente no debería moverse a través del espacio vacío.

Pero ya en el 2001, los dispositivos basados ​​en este concepto parecían estar haciendo lo imposible al producir una fuerza en un vacío total.

Eso sí, no estamos hablando de ningún empujón serio aquí, con pruebas realizadas por la NASA en el 2016 que indican que apenas podría manejar un millinewton de fuerza. Corta una manzana en mil pedacitos y luego sostén uno de ellos en tu mano, y obtendrás una idea de cómo se sentiría esa cantidad de empuje.

Un efecto tan pequeño siempre estuvo en el ámbito del error experimental o la interferencia externa.

Aún así, la lejana promesa de un motor que podría acelerar lentamente un objeto hacia la velocidad de la luz sin agobiarla con propelentes ha sido demasiado convincente para ignorarlo.

Si sus efectos pudieran ampliarse, tal sistema nos podría permitir llegar a los planetas cercanos en semanas, e incluso estrellas distantes dentro de una sola generación.

El año pasado, hubo rumores de que los organismos de investigación realizan pruebas en el dispositivo con la esperanza de que haya una laguna en las leyes de la física que podría permitir tal revolución en los viajes espaciales.

¿Entonces qué está pasando? Todavía hay un misterio por resolver, pero por ahora parece que ese extraño movimiento de empuje no será útil para viajar en el espacio.

Los investigadores de TU Dresden confían en que la pequeña cantidad de fuerza provenga del exterior del dispositivo, muy probablemente generada por el campo magnético de la Tierra que actúa sobre el amplificador de microondas. Cualquier prueba futura necesitaría proteger el cableado en el dispositivo de los campos magnéticos.

Sin duda, habrá más estudios en el futuro que servirán para resolver la pregunta de por qué la unidad EM se comporta de forma tan extraña como lo hace.

La historia está llena de este tipo de desilusiones, donde se persiguen pequeños indicios de grandes recompensas a pesar de la aparente imposibilidad. Pasó algo similar con la fusión fría en la década de 1980.

Si te sientes decepcionado, no lo olvides, los ingenieros aún tienen algunos trucos bajo la manga para lograr un recorrido fraccionado a la velocidad de la luz.

Esas ideas necesitarán mucho trabajo si se van a realizar, pero ahora tienen mucho más que eso que EM Drive; podría ser hora de que retrocedamos un caballo diferente y abandonemos nuestras esperanzas de posibilidades de un sistema de propulsión imposible.

La investigación fue presentada en la conferencia sobre propulsión espacial 2018 en España, y está disponible aquí.

Este artículo fue publicado originalmente en Science Alert por Mike Mcrae.

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9 comentarios

  1. Eduardo Rodriguez el

    Sistemas imposibles, mucha gente ama los sistemas imposibles, son muy atractivos y más si se los adorna con hipotéticas conspiraciones para ocultarlos.
    Algo similar pero con una dosis aún mayor de delirio ha sucedido durante 40 años con el supuesto motor a agua, siempre me ha resultado gracioso ver gente supuestamente instruida considerando en serio propuestas como esa y el schoolgirl engine de bedini

  2. yo digo que puede ser un efecto de las microondas al revotar en el metal, puede producir algún tipo de combustion química con las impurezas del metal que provocara un pequeño empuje, mi horno de microondas se oxido a pesar de estar galvanizado

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