¿Los animales tienen acentos?

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¿Los animales tienen acentos?

Si existen animales que emiten sonidos neutros, ¿habrá algunos que tienen acentos?

Algunos animales ya tienen «programadas» sus comunicaciones. Por ejemplo, una polilla no puede aprender a producir una feromona de apareamiento diferente. Pero los animales con una comunicación más compleja a menudo aprenden las sutilezas de su lenguaje copiando a los que los rodean.

En 1958, investigadores de la Universidad de Cambridge demostraron que las aves tipo pinzones machos criados en aislamiento crecerían para cantar una canción mucho más simple; todos los trinos y florituras aparentemente se aprenden de otros pinzones. Con el tiempo, las poblaciones aisladas dentro de la misma especie desarrollan sus propios cantos regionales.

Un estudio de 2016 en la Universidad de Praga encontró que los Emberiza citrinella introducidos en Nueva Zelanda desde Inglaterra en el siglo XIX usaban canciones que ya no cantaban las otras aves nativas en casa.

Sin embargo, un acento es más sutil que una canción completamente nueva. El repertorio variado de las poblaciones de pájaros cantores se asemeja más a los diferentes dialectos.

Las ballenas y los delfines usan diferentes secuencias de clics en sus canciones de un grupo a otro, pero el propósito es señalar la pertenencia, no atraer parejas. Esto hace que las canciones de ballenas se parezcan más a himnos nacionales o cánticos de fútbol que a acentos.

Para calificar algo como acento, primero deberíamos encontrar a un animal que produzca una vocalización regionalmente distinta, la cual aún pueda ser entendida por otros grupos, incluso si no la habían encontrado antes.

En 2006, se informó que las vacas de diferentes condados podían mugir con distintos acentos, aunque todo fue en realidad un truco de relaciones públicas para un fabricante de queso de West Country. No obstante, un estudio de 2012 de la Universidad de Londres descubrió que cuando los cabritos se unían a un nuevo grupo social, sus balidos se adaptaban para coincidir con los de las otras cabras. A pesar de ello, no podemos afirmar nada, hallazgos como este son extremadamente raros.

Fuente: ScienceFocus

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