Los seres humanos comparten un gen relevante con este pez que puede reparar su médula espinal

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La lamprea se ve tan diferente de un humano como te puedas imaginar. Este pez tiene un cuerpo sin aletas, parecido a una anguila, ojos saltones y un círculo de dientes francamente horripilantes en lugar de una mandíbula, que algunas especies utilizan para engancharse a otros animales y chupar su sangre.

Sin embargo, estas criaturas de aspecto extraterrestre comparten algo bastante extraordinario con los humanos: ambos tenemos genes que, en la lamprea, permiten reparar las médulas espinales rotas.

Lamprea sonriendo.

El descubrimiento es prometedor para la medicina: si algún día pudiéramos activar el mismo gen en humanos, podríamos revertir el daño de la médula espinal, incluso la parálisis.

Los genes fueron identificados por un grupo colaborativo de científicos en los Laboratorios Biológicos Marinos (MBL), el Instituto Feinstein de Investigación Médica, la Escuela de Medicina Zucker en la Universidad de Hofstra, la Universidad de Kentucky y la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai.

En su estudio, la lamprea lesionada pasó de parálisis total a natación normal en 10 a 12 semanas.

“Los científicos saben desde hace muchos años que la lamprea logra la recuperación espontánea de la lesión de la médula espinal, pero no hemos conocido la receta molecular que acompaña y respalda esta notable capacidad”, dice Ona Bloom, profesora asociada del Instituto Feinstein y la Escuela Zucker. , en un comunicado de prensa.

“En este estudio, hemos determinado todos los genes que cambian durante el transcurso del tiempo de recuperación y ahora que tenemos esa información, podemos utilizarla para probar si las vías específicas son realmente esenciales para el proceso”.

Con el fin de localizar los cambios genéticos precisos que permiten a la lamprea realizar esta sorprendente recuperación, los investigadores tuvieron que comenzar primero paralizando a los animales, lo que lograron haciendo una incisión en sus médulas espinales.

Luego, los investigadores tomaron muestras de sus cerebros y médulas espinales, comenzando horas después de la lesión y continuando más de tres meses después.

Esas muestras les ayudaron a identificar qué genes y vías de señalización (proteínas y otros químicos producidos por las células para controlar su función) se activaron en los animales heridos.

El equipo identificó una vía en particular que era esencial para la recuperación: si la vía de señalización Wnt estaba bloqueada, los animales no podían recuperarse.

Los investigadores también se sorprendieron al descubrir que los cambios ocurrieron no solo en la médula espinal lesionada de los animales, sino también en el cerebro.

“Esto refuerza la idea de que el cerebro cambia mucho después de una lesión de la médula espinal”, dijo Jennifer Morgan, directora del Centro Eugene Bell de Biología Regenerativa e Ingeniería de Tejidos en MBL, en el comunicado de prensa. “La mayoría de la gente está pensando, ‘¿Qué puedes hacer para tratar la médula espinal en sí?’ pero nuestros datos realmente respaldan la idea de que también están sucediendo muchas cosas en el cerebro”.

Sin embargo, es probable que este descubrimiento esté lejos de ser utilizado para tratamientos.

Ahora que los investigadores saben qué cambios genéticos ocurrirán durante el proceso de recuperación, podrán probar la activación y desactivación de los genes y vías con el fin de perfeccionar la secuencia exacta requerida para la curación. Una vez que se define esta secuencia, podría probarse en otros animales.

Estos hallazgos son parte de una búsqueda más amplia de una forma de tratar, si no curar, la lesión de la médula espinal.

Los científicos ya han progresado en el uso de células madre en ratas, implantes cerebrales en monos e incluso estimulación eléctrica en humanos para revertir parcial o totalmente la parálisis.

Este artículo fue publicado originalmente por Futurism. Lee el artículo original aquí.

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6 comentarios

  1. Muy buen descubrimiento en la humanidad que salvaría muchas vidas y darle mayor calidad de vida a personas con parálisis. ¡SALUDOS DESDE PERÚ!

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