Nuestro cerebro asocia palabras como un buscador de Internet

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Nuestro cerebro asocia palabras como un buscador de Internet

El sistema neuronal utiliza estrategias similares de los motores de búsqueda para encontrar términos y recuerdos de experiencias pasadas.

Todos los días asociamos palabras sin siquiera pensar en ello. Desde “buenos días”, o “qué hay de desayunar” o “voy a comprar a la tienda”. Estas frases están agrupadas por vocablos que ubicamos en nuestra memoria de forma casi instantánea.

La razón parece obvia: las palabras que más utilizamos son las primeras que «se nos viene a la mente». Y, para comprobarlo, basta pensar en algunas que prácticamente no utilizamos pero nos cuesta más recordar (nombre de calles que visitamos solo una vez en la vida, contraseñas antiguas, segundos apellidos de los primos, términos químicos en los limpiadores de baño, etc.), lo que significa que, aunque ya las hayamos aprendido, encontrarlas se hace más complicado. 

Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NIH) para pacientes con epilepsia, indica que nuestro cerebro ubica palabras comunes con facilidad como “puerta”, “casa”, “tanque” porque además de recordarlas, también se vienen a la mente todos los recuerdos de experiencias pasadas con esos vocablos.

Descubrimos que algunas palabras son mucho más memorables que otras. Nuestros resultados respaldan la idea de que nuestros recuerdos están conectados a redes neuronales y que nuestros cerebros buscan estos recuerdos, del mismo modo que los motores de búsqueda rastrean información en Internet«, dijo Weizhen (Zane) Xie, Ph.D., psicólogo cognitivo y becario postdoctoral en el NIH, quien además dirigió el estudio publicado en Nature Human Behavior.

«Esperamos que estos resultados puedan usarse como una hoja de ruta para evaluar la salud de la memoria y el cerebro de una persona«, agregó. 

La búsqueda

El doctor Xie y sus colegas descubrieron esta relación cuando analizaron los resultados de las pruebas de memoria a 30 pacientes con epilepsia que formaban parte de un ensayo clínico dirigido por Kareem Zaghloul, MD, Ph.D., un neurocirujano e investigador principal de NIH.

Durante el período de observación, los pacientes pasaron varios días en el Centro Clínico del NIH con electrodos implantados quirúrgicamente diseñados para detectar cambios en la actividad cerebral.

«Nuestro objetivo es encontrar y eliminar la fuente de estos ataques dañinos y debilitantes«, dijo el Dr. Zaghloul. “El período de monitoreo también brinda una rara oportunidad de registrar la actividad neuronal que controla otras partes de nuestras vidas. Con la ayuda de estos pacientes voluntarios, hemos podido descubrir algunos de los planos detrás de nuestros recuerdos«.

Juego de palabras 

Las pruebas de memoria se diseñaron originalmente para evaluar recuerdos episódicos o las asociaciones (los detalles de quién, qué, dónde y cómo) que hacemos con nuestras experiencias pasadas. La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia a menudo destruyen la capacidad del cerebro para crear estos recuerdos.

A los pacientes se les mostró palabras pares como»mano» y «manzana», de una lista de 300 sustantivos comunes. Unos segundos después, solo se les mostró la palabra «mano», y se les pidió que recordaran su par, «manzana». El equipo del Dr. Zaghloul había utilizado estas pruebas para estudiar cómo los circuitos neuronales en el cerebro almacenan y reproducen los recuerdos.

PARA LEER: ¿Por qué los nombres son más difíciles de recordar que los rostros?

Al volver a revisar las pruebas descubrieron que los pacientes recordaban con mayor éxito algunas palabras que otras, independientemente de cómo se combinaron. De las 300 palabras utilizadas, solo las cinco primeras tenían un promedio de siete veces más probabilidades de ser exitosamente recordadas que las cinco últimas.

Durante muchos años, los científicos han pensado que el recuerdo exitoso de una palabra emparejada significa que el cerebro de una persona hizo una fuerte conexión entre las dos palabras durante el aprendizaje y que un proceso similar puede explicar por qué algunas experiencias son más memorables que otras. Era además difícil explicar por qué existían palabras como «tanque», «muñeca» y «estanque» que se recordaban más fácilmente que las utilizadas incluso con mayor frecuencia como “calle», «sofá» y «nube».

Tras revisar los resultados de los 2 623 voluntarios sanos que tomaron una versión en línea de la prueba de pares de palabras encontraron lo siguiente: «Vimos que algunas cosas, en este caso, las palabras, pueden ser inherentemente más fáciles de recordar para nuestros cerebros que otras«, dijo el Dr. Zaghloul. «Estos resultados también proporcionan la evidencia más sólida hasta la fecha de que lo que descubrimos acerca de cómo el cerebro controla la memoria en este conjunto de pacientes también puede ser cierto para las personas fuera del estudio«.

Lo que buscaba el Dr. Xie era descubrir un patrón de cómo las personas encuentran palabras a partir de distintas formas de asociación. Por ejemplo, a veces no recordamos un apellido, pero vemos un camión de frutas pasar y luego decimos “Hernández” y para explicarlo concluimos que ese apellido tiene una relación con el camión de frutas, por alguna razón, en algún recuerdo pasado están conectados.

El objetivo de la investigación era predecir qué caminos utiliza la memoria para conectar las palabras, y de esa forma desarrollar nuevas técnicas para evaluar la salud cerebral de las personas, en especial quienes comienzan a tener problemas de memoria.

Caras vemos

En un estudio con 1 000 voluntarios, el Dr. Bainbridge y sus colegas confirmaron que las personas recuerdan algunas caras con facilidad por encima de otras. En el experimento se pidió a los voluntarios a ver un flujo constante de caras y les preguntaron de cuándo recuerdan a esas personas.

«Nuestro hallazgo emocionante es que hay algunas imágenes de personas o lugares que son inherentemente memorables para todas las personas, a pesar de que cada uno de nosotros hemos visto cosas diferentes en nuestras vidas«, dijo el Dr. Bainbridge. «Y si la memoria de la imagen es tan poderosa, esto significa que podemos saber de antemano lo que la gente probablemente recordará u olvidará«.

Esta investigación era importante para entender cómo los cerebros reconocen algo cuando lo vuelve a ver. El objetivo era que esta misma relación se aplique a los recuerdos.

El Dr. Xie propuso los principios de una teoría establecida, conocida como el modelo de Búsqueda de Memoria Asociativa (SAM), y que pueden ayudar a explicar sus hallazgos iniciales con los pacientes con epilepsia y los controles sanos.

Pensamos que una forma de entender los resultados de las pruebas de pares de palabras era aplicar las teorías de la red sobre cómo el cerebro recuerda las experiencias pasadas. En este caso, los recuerdos de las palabras que usamos parecen mapas de Internet o de la terminal del aeropuerto, y las palabras más memorables aparecen como puntos grandes y altamente traficados conectados a puntos más pequeños que representan las palabras menos memorables”, dijo el Dr. Xie.

«La clave para comprender completamente esto fue descubrir qué conecta las palabras«.

Los investigadores recrearon modelos por computadora para probar si existen algunas reglas que busquen definir cómo se contactan las palabras y predecir estos resultados.

Lo primero que encontraron era que las ideas que supuestamente conectan a otras no pueden explicar necesariamente estos resultados. Por ejemplo, una palabra como “polilla” no era más memorable que otra como “jefe”, es decir que, las palabras memorables no aparecen únicamente porque las utilizamos más veces. Debe existir una conexión más fuerte.

Lo que sí sugiere la investigación es que relacionamos palabras semánticamente similares o vinculadas a un significado de otras utilizadas en el idioma inglés (el estudio fue en ese idioma). Esto significa que cuando los investigadores conectan datos con similitud semántica en la computadora, sí se podía rastrear palabras posibles que eran memorables en pacientes.

Googleando en la mente

Las palabras que más se recuerda – según el estudio – es porque se ubican dentro del “alto tráfico” en las redes de memoria del cerebro. Las personas con epilepsia, por ejemplo, recordaron palabras rápidamente porque sus cerebros producen firmas neurales detrás de esas palabras – como una etiqueta – sugiriendo que estas son palabras más fáciles de encontrar para el cerebro.

Si un paciente mencionaba una palabra con mayor frecuencia, concluyeron que era porque el cerebro visita los recuerdos más conectados a mayor velocidad, como si uno buscara un término en Internet y lo primero en aparecer sean las páginas más visitadas (aunque no necesariamente en ese lugar se encuentre la palabra buscada).

¿Sabes por qué cuando escribes palabras en un motor de búsqueda te muestra una lista de presunciones altamente relevantes? Parece que el motor de búsqueda está leyendo tu mente. Bueno, nuestros resultados sugieren que los cerebros de los sujetos en este estudio hicieron algo similar cuando intentaron recordar una palabra emparejada, y creemos que esto puede suceder cuando recordamos muchas de nuestras experiencias pasadas «, dijo el Dr. Xie. «Nuestros resultados también sugieren que la estructura del idioma inglés se almacena en los cerebros de todos y esperamos que, algún día, se use para superar la variabilidad que enfrentan los médicos al intentar evaluar la salud de la memoria y el cerebro de una persona».

Actualmente, el equipo está explorando nuevas formas de incorporar sus resultados y modelos de computadora en el desarrollo de pruebas de memoria para la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Fuente: National Institute of Health
Estudio:  Memorability of words in arbitrary verbal associations modulates memory retrieval in the anterior temporal lobe

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Una respuesta a «Nuestro cerebro asocia palabras como un buscador de Internet»

  1. Muy interesante, supongo que esto también se aplica a las técnicas de estudio como a la creación de mnemotecnias relacionando objetos conocidos con palabras difíciles de recordar, generando una respuesta mas rapida por su asociación. Solo queda probar los nuevos conocimientos y tratar de usarlos con un beneficio positivo para nuestras vidas cotidianas.

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