Perú: un fósil de árbol gigante de 10 millones de años cuenta una dramática historia sobre el cambio climático

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Perú: un fósil de árbol gigante de 10 millones de años cuenta una dramática historia sobre el cambio climático

Equipo en Espinar, Cusco, Perú. (Rodolfo Salas Gismondi)

Un equipo de investigadores que trabaja en la meseta andina central (o altiplano) en Perú encontró un fósil de árbol gigante enterrado en las llanuras.

El ejemplar contiene recordatorios dramáticos de que el medio ambiente en los Andes cambió drásticamente durante los últimos 10 millones de años, pero no coinciden del todo con lo que creíamos saber sobre el clima en el pasado.

Los detalles del estudio, realizado por investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), se publicaron en Sciences Advances.

Diferente a lo que creíamos

Este fósil de árbol revela que, cuando murió a mitad del periodo Neógeno, el clima sudamericano era mucho más húmedo de lo que se pensaba.

“Este árbol y los cientos de muestras de madera, hojas y polen fósiles que recolectamos en la expedición, revelan que cuando estas plantas estaban vivas el ecosistema era más húmedo, incluso más húmedo de lo que predijeron los modelos climáticos del pasado”, explicó Camila Martínez, becaria del STRI.

“Probablemente no exista un ecosistema moderno comparable, porque las temperaturas eran más altas cuando estos fósiles fueron depositados hace 10 millones de años”, agregó.

La anatomía de la madera que encontraron los investigadores es muy parecida a la de los árboles tropicales de baja elevación en la actualidad. Esto indica que la altitud entonces era probablemente de solo 2.000 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Esto nos muestra lo mucho que ha cambiado el lugar durante esos 10 millones de años. No solo porque ahora encuentra a 4.000 msnm, sino porque pasó de ser un ecosistema húmedo y diverso a uno más árido.

El peontólogo Edwin Cadena posa junto a al árbol fosilizado (permineralizado) gigante en la meseta central peruana. (Carlos Jaramillo)

Hace 5 millones de años

Los fósiles de plantas recuperados que tienen apenas 5 millones de años sugieren que la mayor parte del cambio ya se había producido para entonces.

Muestran evidencia de pastos, helechos, hierbas y arbustos, lo que sugiere un ecosistema similar a la puna similar al actual, en lugar de uno que podría haber apoyado el crecimiento de árboles enormes. Además, indican que la meseta ya se había elevado a la altitud que tiene ahora.

En la escala de la historia de la Tierra, representa un cambio rápido en un corto espacio de tiempo. Según los autores, habría sido causado por movimientos en la litosfera de la Tierra debajo de América del Sur durante muchos millones de años.

“El registro fósil en la región nos dice dos cosas: tanto la altitud como la vegetación cambiaron drásticamente en un período de tiempo relativamente corto, lo que respalda una hipótesis que sugiere que el levantamiento tectónico de esta región ocurrió en pulsos rápidos”, dijo Carlos Jaramillo, líder del proyecto.

Para Martínez, la elevación de los Andes jugó un papel importante en el clima de América del Sur. Sin embargo, todavía no se comprende del todo la relación entre el ascenso de los Andes, el clima local y la vegetación.

«Para fines de este siglo, los cambios en la temperatura y las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono volverán a aproximarse a las condiciones de hace 10 millones de años”, dijo Martínez. “Comprender las discrepancias entre los modelos climáticos y los datos basados ​​en el registro fósil nos ayudará a dilucidar las fuerzas impulsoras que controlan el clima actual del Altiplano y, en última instancia, el clima en todo el continente sudamericano”.

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