¿Por qué tus mejores ideas llegan justo antes de dormir?

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¿Por qué tus mejores ideas llegan justo antes de dormir?

Situación: Tras una larga ducha cerca a la medianoche – de esas que buscas deshacerte de todos los problemas del pesado día – te pones un pijama, apagas las luces y te vas a dormir. En medio de la oscuridad todo anda aparentemente bien. Por ahora. Tras unos minutos esperando conciliarte con el sueño, varios pensamientos invaden tu mente. Como esas visitas que no deseas tratar, aparecen la lista de pendientes, las cuentas a pagar, los últimos cambios a las tareas que faltan terminar. Pero, a su vez, van llegando ideas de cómo encontrar una mejor forma de responder masivamente los correos, hacer más rápidas las videollamadas de trabajo, la nota que le falta a la melodía que quieres componer y con qué otra crema sería más rica tu hamburguesa preferida. 

Cuando se te ocurren nuevas ideas pero solo quieres dormir.

De repente, no recuerdas mucho más. Al día siguiente, al levantarte, ya te habrás olvidado de la mayoría de cosas que pensabas hacer o planificar mejor. Y ya en un momento más lúcido, piensas que lo que se te ocurrió minutos antes de dormir eran propuestas que no parecían tener mucho sentido. Pero ¿por qué las mejores ideas ocurren de noche?, ¿fueron realmente buenas ideas o comenzaste a divagar en pleno estado de vigilia?, ¿deberías apuntar todas las genialidades que se te ocurran en ese momento?, ¿todavía te pones pijama para dormir? 

Solución: El artista Salvador Dalí hablaba de ese instante como el «sueño con llave» o la etapa de soñar despiertos. Lo cierto es que hay pocos estudios complejos sobre la relación entre la creatividad y lo que ocurre entre la transición de vigilia y sueño llamado «estado hipnagógico».  Mayor interés científico parecer tener la capacidad de controlar concientemente los «sueños lúcidos«, pero esa etapa es posterior.

Todo lo que se te va ocurriendo antes de quedarte dormido, no se ha registrado con detalle. En esta etapa lo que sí se sabe es que estamos más propensos a ideas que son más espontáneas. Al terminar el día acumulamos tantos pensamientos que nuestro plano semiconsciente es el lugar perfecto para que empiecen a ordenarse.

Así que lo ideal es apuntarlo todo; con lápiz y papel o en tu bloc de notas. Los científicos piensan que el estado hipnagógico también se puede utilizar para otras facetas de la resolución creativa de problemas. En esos momentos en los que sientes que una solución está fuera de tu alcance, un descenso momentáneo a la hipnagogia puede ser justo lo que necesitas para que esas soluciones creativas salgan a la superficie.

Conclusión: si buenas ideas deseas guardar, lapicero y bloc a la cama debes llevar. 

Nos vemos.

Fuente: Sciencefocus

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