¿Qué tan conscientes pueden estar los pacientes en coma?

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¿Qué tan conscientes pueden estar los pacientes en coma?

Por lo general, se asume que una persona en estado vegetativo no tiene conciencia del mundo que le rodea. Sin embargo, estudios recientes vienen  demostrando lo contrario, explicando por qué tenemos que comunicarnos con estos pacientes.

En julio de 2005, Carol fue atropellada por dos autos mientras cruzaba una calle muy transitada. Ella sobrevivió, pero sufrió una lesión cerebral masiva que la dejó en un estado vegetativo con pocas esperanzas de una recuperación significativa. La vida de Carol nunca volvería a ser la misma. Dos coches y un momento de distracción habían redefinido el resto de su existencia; un recordatorio impactante de lo vulnerables que somos y de cómo la trayectoria de nuestras vidas puede cambiar en un instante.

El estado vegetativo se describe a menudo como una «vigilia sin conciencia». Estos pacientes abren los ojos y, a menudo, tienen ciclos de sueño y vigilia, aunque no responden a ninguna forma de indicación o estímulo externo. Están «allí» y «no allí», permaneciendo en un espacio indeterminado entre la vida y la muerte. Durante décadas, se asumió que estos pacientes carecen de conciencia, incluido quiénes son, dónde están y la situación en la que se encuentran.

Varios meses después de su accidente, colocaron a Carol en un escáner de resonancia magnética en el Hospital de Addenbrooke, Cambridge, y le pidieron que se imaginara moviendo los brazos en el aire, como si estuviera jugando un vigoroso partido de tenis. Sorprendentemente, una parte de su cerebro conocida como corteza premotora se «iluminó» exactamente de la misma manera que lo hace en personas sanas, cuando se les pide que imaginen la misma serie de acciones en el escáner.

«Este sorprendente resultado nos dijo que Carol debió haber entendido las instrucciones y, además, había podido convertirlas en una respuesta; no una respuesta física, como apretar una mano o parpadear un ojo, sino una respuesta cerebral consciente que confirmó sin lugar a dudas que Carol no era vegetativa en absoluto, sino consciente y al tanto de todo, a pesar de que no había respondido físicamente durante más de cinco meses», indicaron.

Después de algunos años se comunicaron con éxito con un joven llamado Scott que aparentemente había estado vegetativo durante 12 años después de una colisión casi fatal con un coche de policía.

Al cambiar su patrón de actividad cerebral en el escáner para indicar un ‘sí’ o un ‘no’, Scott pudo decir que sabía dónde estaba, cuánto tiempo había estado allí, qué le gustaba ver en la televisión, y si tenía dolor o no (no lo tenía). Sin embargo, junto a la cama, Scott no respondía cada vez que sus médicos y el personal de atención lo examinaban.

Para 2016, más de 1,000 pacientes en todo el mundo habían sido escaneados utilizando variaciones en la técnica de imágenes cerebrales que habíamos desarrollado, y una revisión científica independiente concluyó que entre el 20 y el 25 por ciento de ellos eran como Carol y Scott; conscientes y al tanto de todo, a pesar de su apariencia externa, atrapados en sus cuerpos inmóviles, escuchando en silencio cada conversación junto a su cama y cada decisión que se había tomado en su nombre.

Si bien nadie sabe exactamente cuántos pacientes en estado vegetativo hay en el mundo (en Estados Unidos se ha estimado que hay entre 15.000 y 40.000), estas cifras confirman que decenas de miles de ellos pueden no ser lo que parecen ser en absoluto.

A pesar de esta asombrosa serie de descubrimientos, los diversos organismos reguladores que determinan si los hallazgos se utilizarán para beneficiar la vida de todos los pacientes con ‘trastornos de la conciencia’, como el estado vegetativo, continúan demorando. En 2021, el Royal College of Physicians revisó las directrices del Reino Unido sobre el tratamiento de estos pacientes, afirmando que «una vez que un paciente tiene un trastorno prolongado de la conciencia … no es necesario repetir imágenes de forma rutinaria».

Durante demasiados años, los pacientes a los que se les diagnostica un estado vegetativo han sido «almacenados», un término desafortunado que se usa con frecuencia para describir cómo a menudo son «cancelados», negándoles la experiencia de profesionales que puedan evaluar cuidadosamente su funcionamiento mental a lo largo del tiempo y detectar signos sutiles de conciencia emergente. Sin embargo, ahora sabemos que muchos de estos pacientes han estado completamente conscientes todo el tiempo.

No realizar pruebas de conciencia mediante tecnologías como la resonancia magnética funcional es privar a decenas de miles de pacientes con lesión cerebral en todo el mundo de un beneficio importante: la oportunidad de hacerse oír, comunicarse con su equipo clínico y sus familiares y contribuir a las decisiones sobre su tratamiento para salvar su vida, rehabilitación y otras intervenciones.

Ya es hora de que les permitamos el acceso a esas tecnologías para que puedan volver a ocupar su lugar entre nosotros en la tierra de los vivos.

Fuente: ScienceFocus

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