«Schadenfreude»: la psicología explica por qué nos encanta ver fracasar a los demás

Publicado el
«Schadenfreude»: la psicología explica por qué nos encanta ver fracasar a los demás

¿Alguna vez te has reído cuando tu amigo hizo el ridículo en público? No te sientas tan mal. No eres el único.

Schadenfreude, es un término alemán que hace referencia al «placer de ver la desgracia de otros» y, sorprendentemente, es una emoción muy común. Puede parecer mezquino e incluso vengativo, pero si alguna vez te has sentido culpable por la satisfacción que experimentaste cuando alguien se equivocó, no seas demasiado duro contigo mismo. Este placer el resultado de varios procesos profundamente arraigados en los que el cerebro humano pasó millones de años evolucionando.

En primer lugar, los seres humanos son animales increíblemente sociales. Algunos científicos incluso nos etiquetan como «ultrasociales». Estamos al tanto de otras personas, las relaciones que tenemos con ellos y, lo más importante en este contexto, nuestro estatus social.

Ese último es clave aquí; los humanos también somos instintivamente conscientes de la jerarquía general, el orden jerárquico y nuestra posición dentro de él. Queremos ser apreciados, respetados, admirados, en el nivel subconsciente. Hace referencia a lo que entendemos como nuestro lugar en el mundo y subraya gran parte de nuestro comportamiento y motivación.

Existen muchas formas de mejorar el estatus social. Ya sea logrando grandes hazañas de atletismo, teniendo éxito en el trabajo, una casa más grande y mejor, lo último en tecnología, la puntuación más alta en Fortnite , etc. Independientemente de cómo lo hagas, elevar tu estatus social es muy agradable, porque cuando lo hacemos, desencadena las vías de recompensa que crean placer en nuestro cerebro. De la misma manera si fuera al revés. Estudios han demostrado que tener un estatus social demasiado bajo es estresante y malo para el bienestar.

Sin embargo, al ser todo tan subjetivo y relativo, el que mejores tu estatus social significará que alguien más bajará el suyo. Así, cuando vemos que alguien se equivoca hasta el punto de perder su estatus social, sentiremos una explosión de satisfacción en lo que aumenta nuestro propio estatus, sin costo para nosotros; por lo tanto, schadenfreude.

Debemos aclarar que esto no sucede cada vez que alguien se equivoca. Por lo general, la situación debe ser proporcional (alguien con un jardín mejor al tuyo que tiene un accidente automovilístico rara vez es ‘satisfactorio’) y, a menudo, la víctima es alguien que ‘se lo merece’, de alguna manera.

Todo esto se debe a otra tendencia profundamente arraigada del cerebro humano: el sesgo del ‘mundo justo’. Nuestros cerebros han evolucionado para asumir que el mundo es un lugar justo, incluso si la evidencia real no lo demuestra. El cerebro humano responde a la equidad y justicia percibidas como lo hacen con el estatus social elevado: realmente les gusta.

Entonces, cuando alguien a quien consideramos con un estatus más alto, que tal vez logró su estatus a través de medios que consideramos injustos, se vuelve loco y experimenta el fracaso y la desgracia apropiados, disminuyendo su posición en relación con la nuestra, produce un cóctel embriagador de estatus y equidad, sin costo alguno. Visto de esa manera, sería más sorprendente si nuestros cerebros no disfrutaran del schadenfreude.

Fuente: ScienceFocus

2 respuestas a ««Schadenfreude»: la psicología explica por qué nos encanta ver fracasar a los demás»

  1. Aunque sea así, tomar este tipo de análisis como algo aceptable por normalidad o popularidad, evita que nos desarrollemos más como seres humanos. Cuestionar ese tipo de reacciones en nosotros mismos es importante para mejorar la sociedad a mi parecer. Saludos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *