Un experimento de estimulación cerebral alivió la depresión en casi todos sus participantes

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Un experimento de estimulación cerebral alivió la depresión en casi todos sus participantes

Deirdre Lehman, quien sufría de depresión, con Nolan Williams, quien supervisó un ensayo clínico de un posible tratamiento que utiliza la estimulación magnética transcraneal. En esta foto, Williams y Lehman demuestran cómo se posiciona a un paciente y cómo se usa el equipo durante el tratamiento/ Foto: Steve Fisch

Una nueva forma de estimulación cerebral magnética ha aliviado rápidamente los síntomas de depresión severa en el 90% de los participantes en un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

La base de este tratamiento no invasivo, que se llama estimulación intermitente de estallos theta (iTBS), ya ha sido aprobada como una terapia para la depresión mayor por la Asociación de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.

Como se reporta en la investigación publicada en The American Journal of Psychiatry el tratamiento implica dirigir cientos de pulsos magnéticos intensos a una parte específica del cerebro durante unos minutos por día durante seis semanas, alentando a las neuronas a construir conexiones más fuertes que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la depresión crónica.

Los científicos comparan el procedimiento como el entrenamiento con pesas para una parte del sistema nervioso que se considera demasiado débil para regular las emociones, lo cual ayuda al cerebro a resistir los estados de ánimo bajos de manera más efectiva.

Aunque lejos de ser una panacea, el procedimiento ha demostrado ser lo suficientemente exitoso como para proporcionar esperanza a entre el 10 y el 30 por ciento de los pacientes con depresión que no responden fácilmente a otras terapias.

Cuando nada más funciona, esas son probabilidades bastante atractivas. Pero las posibilidades de éxito podrían ser mejores, especialmente porque intentar la estimulación magnética transcraneal no está necesariamente libre de efectos secundarios, que pueden incluir dolores de cabeza y otras molestias leves.

Este nuevo estudio sugiere que al menos es posible, pero es importante tener en cuenta que el experimento se realizó solo con un puñado de personas, todas las cuales sabían lo que estaba sucediendo: limitaciones del experimento que significan que los resultados pueden ser tomado como totalmente concluyente.

Después de un curso de cinco días que consta de 10 sesiones iTBS de dosis altas por día, facilitadas por escáneres cerebrales de mayor precisión, 19 de los 21 voluntarios expresaron una mejora suficiente en su depresión.

Uno de los participantes fue Deirdre Lehman, de 60 años quien además padece de trastorno bipolar, informó haber tenido una constante «charla» de desesperanza en los últimos años. «En la tercera ronda, la charla comenzó a disminuir», dijo. «Esa fue la mayor paz que he tenido en mi cerebro desde que tenía 16 años y comencé el camino hacia el trastorno bipolar».

A pesar del pequeño tamaño de la muestra en el estudio y la falta de un grupo de control para medir los resultados, los resultados como este son difíciles de ignorar.

Si es una señal de lo que vendrá en ensayos más sólidos, los resultados sugieren que esta técnica de terapia de neuromodulación podría algún día ayudar a que hasta el 90 por ciento de las personas se hagan cargo de su debilitante salud mental.

El trastorno depresivo mayor es una condición compleja que aún no hemos entendido completamente. Lo que colectivamente colocamos en una sola categoría parece ser más de una condición, una fracción de la cual podría ser imposible de tratar con productos farmacéuticos convencionales.

Incluso para aquellos que descubren que pueden controlar con éxito su condición con medicamentos, es una decisión que no se revierte fácilmente.

Con uno de cada diez de nosotros sufriendo trastorno depresivo mayor en algún momento de nuestras vidas, tener múltiples opciones de tratamiento podría marcar una gran diferencia para millones de personas en todo el mundo.

Fuente: Stanford Medicine.

 

Una respuesta a «Un experimento de estimulación cerebral alivió la depresión en casi todos sus participantes»

  1. Aldo, un comentario. A la fecha, personalmente no he encontrado ningún resultado científico, debidamente testeado, que asegure que lo que denominamos conciencia se halla mapeado, o es el resultado de las características de las sinápsis entre neuronas. Me resulta muy poco creíble, que, mediante un medio externo, se pueda estimular esas conexiones neuronales por medios físicos, cuando está comprobado que la comunicación entre axiones – dentritas, o dentritas – dendritas, los elementos que circulan entre las mismas, es de orígen químico.

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