Una explosión de hace 350 años podría definir un nuevo objeto entre las novas y las supernovas

Publicado el
Una explosión de hace 350 años podría definir un nuevo objeto entre las novas y las supernovas

(Observatorio Internacional Géminis)

En 1670, el astrónomo francés Voituret Anthelme registró una “nueva” estrella en la constelación de Vulpecula, la cual desaparecería gradualmente años más tarde. El evento fue clasificado como una nova, un evento estelar cataclísmico. Sin embargo, ahora, un nuevo descubrimiento pone en duda mucho de lo que creíamos saber sobre este punto brillante en el cielo llamado CK Vulpeculae.

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto que CK Vulpeculae está aproximadamente cinco veces más lejos de lo que se pensaba. Esto nos dice también que la explosión fue mucho más poderosa de lo que se había estimado anteriormente.

Los nuevos resultados colocan a CK Vulpeculae en una misteriosa clase de objetos que son demasiado brillantes para clasificarlas como novas, pero demasiados débiles para decirles supernovas.

El estudio, liderado por Dipankar Banerjee del Laboratorio de Investigación Física de Ahmedabad en India, fue aceptado por The Astrophysical Journal Letters. Sin embargo, actualmente se encuentra disponible en arXiv.

Anteriormente

CK Vulpeculae capturado por ALMA

Todavía hay mucho misterio alrededor de los orígenes de CK Vulpeculae. En 2015, unos astrónomos sugirieron que la explosión fue el resultado de la colisión de dos estrellas. La evidencia mostraba una masa inusualmente alta y una composición química consistente con una fusión cataclísmica de dos estrellas normales.

En 2018, los mismos astrónomos propusieron además que una de las estrellas era de hecho una estrella gigante roja. Para complicar aún más el panorama, ese mismo año, otro grupo de astrónomos propuso una interpretación diferente. Sugirieron que el repentino brillo en 1670 fue el resultado de la fusión entre una enana marrón y una enana blanca.

El actual estudio

Ahora, incrementando el misterio en curso que rodea a CK Vulpeculae, nuevas observaciones revelan que este enigmático objeto astronómico está mucho más lejos y ha expulsado gas a velocidades mucho más altas de lo que se informó anteriormente.

“No sospechamos que esto es lo que encontraríamos”, dijo Banerjee. “Fue emocionante cuando encontramos gas viajando a una velocidad inesperadamente alta: aproximadamente 7 millones de kilómetros por hora. Esto insinuó una historia diferente sobre CK Vulpeculae de lo que se había teorizado”.

Si el material se mueve más rápido de lo que se pensaba, eso significa que el objeto también debería ser más grande. Con esto en mente, el equipo estudió cuidadosamente la velocidad y la tasa de expansión de la nebulosa y determinaron que se encuentra a 10.000 años luz de distancia. Este número es mucho más elevado que los 1.630 años luz que se había calculado anteriormente.

Por otro lado, si el objeto está mucho más lejos, tendría que haber tenido mucha más energía para producir la cantidad de luz que se vio en 1670. El objeto debió haber sido alrededor de 25 veces más energético que los cálculos anteriores. Eso es más energía de la que una nova es capaz de producir.

“En términos de energía liberada, nuestro hallazgo coloca a CK Vulpeculae aproximadamente a medio camino entre una nova y una supernova”, dijo Evans. “Es uno de los pocos objetos de este tipo en la Vía Láctea y la causa (o causas) de los estallidos de esta clase intermedia de objetos sigue siendo desconocida”.

El equipo no ha profundizado en los posibles orígenes de CK Vulpeculae. “Es difícil en esta etapa ofrecer una explicación definitiva o convincente del origen de la erupción de 1670 de CK Vulpeculae”, dijo Banerjee. “Incluso 350 años después del descubrimiento de Voituret, la naturaleza de la explosión sigue siendo un misterio”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *