Una galaxia enana se fusionó con la Vía Láctea hace 3.000 millones de años, indica estudio

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Una galaxia enana se fusionó con la Vía Láctea hace 3.000 millones de años, indica estudio

Las estrellas identificadas en la investigación han formado "estructuras de caparazón" como consecuencia de una fusión radial que ocurrió hace 3 mil millones de años. (Instituto Politécnico Rensselaer)

Un equipo de astrofísicos acaba de encontrar evidencia de que una galaxia enana se fusionó con la Vía Láctea hace casi 3.000 millones de años. El resultado de este evento fue una estructura de caparazón ahuecado que ‘encierra’ gran parte de la galaxia.

El estudio se publicó en The Astrophysical Journal.

Un grupo de estrellas en Virgo

En 2005, un grupo de astrónomos encontró una densa agrupación de estrellas en la constelación de Virgo. Tenía la apariencia de ser un cúmulo de estrellas, pero había algo raro en ellas. Los estudios revelaron que algunas de esas estrellas se movían hacia nosotros y otras se alejaban. Este era un comportamiento bastante inusual, ya que los grupos de estrellas por lo general viajan en conjunto.

Posteriormente, en 2019, un estudio mostró que esta agrupación de estrellas no era un cúmulo en absoluto. Lo que los astrónomos estaban observando era el caparazón ahuecado de una galaxia enana que se había fusionado con la Vía Láctea hace miles de millones de años. A esta la llamaron Virgo Overdensity (VOD).

«Este grupo de estrellas tenía un montón de velocidades diferentes, lo cual era muy extraño. Pero ahora que vemos su movimiento como un todo, entendemos por qué las velocidades son diferentes y por qué se mueven de la forma en que lo hacen», explicó Heidi Jo Newberg, profesora de física y autora principal del estudio.

¿Estructura de caparazón?

La estructura de caparazón que los investigadores han podido identificar se produjo gracias a que la galaxia enana se hundió en el centro galáctico. Las intensas fuerzas gravitacionales de la región terminaron por desgarrar a la pequeña.

Como consecuencia, las estrellas de la galaxia enana adquirieron un movimiento particular. Estas pasan rápidamente por el centro de la Vía Láctea y luego se alejan en una órbita muy alargada. A medida que se alejan, son arrastradas hacia atrás por la gravedad hasta detenerse en su punto más lejano. Una vez ahí, regresan para volver al centro una vez más.

El video de arriba muestra como este movimiento en conjunto les da la apariencia de caparazón. Además, también permiten conocer cuántas ‘vueltas’ le han dado al centro de la galaxia y, por lo tanto, cuándo ocurrió la fusión en primer lugar.

De esta manera, el equipo de astrofísicos identificó que la galaxia enana pasó por primera vez por el centro galáctico de la Vía Láctea hace 2.700 millones de años.

Los investigadores han denominado a este violento evento como Fusión Radial de Virgo (VRM). Las fusiones radiales son muy violentas, pero poco comunes.

“Hay muchos vínculos potenciales con este hallazgo”, dijo Newberg. “La Fusión Radial de Virgo abre la puerta a una mayor comprensión de otros fenómenos que vemos y no entendemos por completo, y que muy bien podrían haber sido afectados por algo que cayó justo en el medio de la galaxia, hace menos de 3 mil millones de años”.

 

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