Una peculiaridad en el cerebro podría hacernos escuchar Gifs silenciosos

1

Seguramente has visto Gifs que te hacen escuchar un sonido que no existe. De ellos, tal vez el más popular sea el de las torres saltando.

Los GIF no tienen sonido. Son bucles de video silenciosos, pero algunas personas pueden “escuchar” los sonidos correspondientes, como el golpe de un poste de electricidad o un chapoteo de una ola.

Una nueva investigación publicada en el  Journal of Cognitive Neuroscience está demostrando que la razón por la que muchas personas parecen “escuchar” estos sonidos podría deberse a las diferencias en la forma en que las partes del cerebro en el procesamiento visual y de audio trabajan juntas en algunas personas.

“Nuestro último estudio revela diferencias individuales que ocurren normalmente en la forma en que interactúan nuestros sentidos de la visión y la audición”, explica el autor principal y psicólogo Elliot Freeman, de la City University de Londres.

Los investigadores descubrieron que las personas con ‘oídos visuales’ pueden usar ambos sentidos juntos para ver y también ‘escuchar’ un movimiento silencioso, mientras que para otros, la audición se inhibe cuando se observan tales secuencias visuales”.

Un estudio anterior realizado el año pasado por el mismo equipo mostró que hasta un 21 por ciento de las personas pueden experimentar formas de este fenómeno, lo que lo hace considerablemente más frecuente que otras sinestesias.

Hay dos hipótesis de por qué esto podría funcionar. O bien, hay personas que tienen conexiones adicionales entre las áreas de procesamiento visual y auditivas del cerebro, lo que causa esa respuesta auditiva visual evocada (o vEAR por sus siglas en inglés) en el cerebro; o todos tienen las mismas conexiones, pero solo aquellos con vEAR pueden usarlas.

El equipo de investigación tuvo más de 50 participantes que participaron en un par de experimentos. Utilizaron un método llamado estimulación de corriente alterna transcraneal en dos longitudes de onda diferentes y midieron las respuestas de “audición” de las personas a las secuencias de código Morse.

Para aquellos que no experimentaron el vEAR, las corrientes de estimulación realmente cambiaron la forma en que funcionaban sus cerebros. Si la estimulación se colocaba cerca de las áreas de procesamiento visual del cerebro, los participantes que no tenían VEAR experimentaron un rendimiento visual reducido pero un rendimiento de audio mejorado.

Esto fue al revés para cuando la estimulación se colocó cerca de las partes del cerebro del procesamiento auditivo.

Mientras tanto, para aquellos que experimentaron vEAR, no hubo cambio.

Curiosamente, entre los 50 participantes estaban 16 músicos de la Royal College of Music de Londres, y era mucho más probable que informaran que habían experimentado el vEAR que los que no eran músicos.

Este estudio fue bastante pequeño, por lo que los investigadores tendrán que investigar más a fondo con un grupo más grande de personas, pero aún así, es una mirada interesante a un fenómeno súper extraño.

Fuente: Science Alert.

Compartir.

Acerca del Autor

Yo soy Robotitus, el administrador de esta página. Si gustas puedes llamarme Titus.

1 comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: