Una revolución en la clasificación de la vida

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Una revolución en la clasificación de la vida

(Google Images)

Sabemos que la diversidad biológica está clasificada en jerarquías basadas en la inclusión y que cada grupo se denomina taxón. Un grupo de esta clasificación taxonómica, de alta jerarquía, es el Reino.  Así, los taxónomos han descrito seis reinos. Estos son el reino Protista, Eubacteria, Archaebacteria Fungi, Animalia y Plantae. Además, estos taxones están distribuidos dentro de una categoría superior a todas, los Dominios.

Esta es, la clasificación de la biodiversidad más actual y acertada y, se la debemos al microbiólogo estadounidense, Carl Woese (1928-2012). Hay quienes dicen que su trabajo no ha recibido el reconocimiento que se merece y, si ese fuera el caso, que esta nota cuente como un pequeño homenaje al hombre cuyas investigaciones revolucionaron la clasificación de los seres vivos.

Woese con una modelo de ARN en 1961. (NASA Astrobiology Associated Press)
Cazadores de bacterias

A mediados del siglo XIX, los biólogos de la época como Luis Pasteur y Robert Koch (sí, el del bacilo de Koch), dejaron claro que las bacterias no podían ser clasificadas en los dos reinos de Linneo pues, no son ni animales ni plantas. Años más tarde, intentaron colocarlas en un nuevo grupo, el reino Protista. Posteriormente, en el siglo XX se hacen más evidentes los dos tipos celulares; es decir, las células del tipo procariota y las eucariotas. La verdad es que, encontrar el concepto de «bacteria» fue una tarea que mantuvo entusiasmados a los biólogos durante años. Por ejemplo, los microbiólogos Robert Stanier y Cornelius van Niel, dedicaron más de dos décadas al trabajo de definir, describir y caracterizar a las bacterias.

Después de tanto tiempo, ambos investigadores llegaron a la conclusión que la principal característica de las bacterias era su tipo de célula. Esta es, una célula procariota. Es decir, un célula desprovista de membranas internas,  sin organelos y, sin un núcleo que contenga el material genético que, en este caso, se encuentra libre en el citoplasma. Con esto queda definida la dicotomía para caracterizar a los seres vivos según su tipo de célula: o son eucariotas o son procariotas.

El secreto está en los genes

Hasta el momento, todos los esfuerzos por clasificar a los organismos se basaban en sus característcas morfológicas y fisiológicas, es decir en su fenotipo, en su forma física. Hasta que la revolución en la sistemática de la vida llegó de mano de Carl Woese. Este microbiólogo había pasado años estudiando la evolución del código génetico. En consecuencia, para el año 1977, Woese y su equipo habían secuenciado el ARN ribosomal (ARNr) de bacterias, organelos (como mitocondrias) y organismos eucariotas.

Este revolucionario trabajo, evidenció que todos los organismos vivos pertenecían a tres grupos distintos. Pero lo que más llamó la atención de Woese fue que, no todos los procariotas se agrupaban en el mismo grupo, sino que estaban distribuidos en dos. A estos grupos, Woese los denominó los reinos primarios de la vida: Urkaryotes (todos los organismos eucariotas) Eubacterias (cianobacterias, bacterias Gram + y Gram -) y Archaebacteria (procariotas que reducen el CO2 a metano, que ahora llamamos extremófilos).

Woese. (Science Magazine)
Los Dominios

Su labor no se detuvo ahí. En 1980 publicó otro trabajo en el que mostraba los resultados de la secuenciación de ARNr de 170 especies que demostró y confirmó que las arqueas y las bacterias habían evolucionado de forma independiente. Morfológicamente pueden ser muy similares, ambos grupos son procariotas, claro. Sin embargo, su genoma evidenciaba cuan distintas eran y que, la propuesta inicial de separar a estos organismos en dos grupos muy distintos era válida.

Lo genial de este científico es que nunca detuvo su labor y que dedico su vida a continuar reuniendo evidencias para su trabajo. Así, en 1987 publicó su propuesta de un árbol evolutivo construido a partir del análisis del ARNr de más de 250 especies. Gracias a sus esfuerzos hoy sabemos que no todos los procariotas son bacterias; que las arqueas se desarrollan en nichos extremos, como los lagos ácidos o las fuentes de aguas termales; y que la vida está clasificada en tres Dominios: Bacteria, Archaea y Eucarya.  ¡Gracias Woese y a todos los científicos revolucionarios!

(Wikipedia)

 

 

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