Vacuna probada en ratones podría ayudar a detener la progresión de la enfermedad de Alzheimer

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Vacuna probada en ratones podría ayudar a detener la progresión de la enfermedad de Alzheimer

Placas en el tejido neuronal / Wikimedia Commons

Los científicos han encontrado desde hace mucho que la edad avanzada no solo debilita nuestro sistema inmunológico, sino que hace que las vacunas sean menos efectivas. Pero también se han dado cuenta que al mismo tiempo, algunas inmunoterapias como la dirigida a formas neurotóxicas del péptido beta amiloide (Aβ oligomérico) pueden detener la progresión de la enfermedad de Alzheimer.  

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Salud del Sur de Florida ha diseñado una vacuna que ataca ambos bandos. Los resultados de su trabajo realizado en ratones fueron publicados en la revista Journal of Alzheimer’s Disease.

Los científicos, dirigidos por Chuanhai Cao, Ph.D., diseñaron una vacuna llamada E22W42 DC, que utiliza células inmunes conocidas como células dendríticas (DC) cargadas con un péptido Aβ que ha sido modificado como antígeno. Esta vacuna puede ser más segura y ofrecer un beneficio clínico en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Utilizando el propio cuerpo

Una de las dos patologías características del Alzheimer son los depósitos endurecidos de Aβ que se agrupan entre las células nerviosas en el cerebro. La otra son ovillos neurofibrilares de proteína tau dentro de las células cerebrales. Ambos conducen a señales de células neurológicas dañadas, lo que finalmente provoca la aparición de la enfermedad y sus síntomas.

“Esta vacuna terapéutica utiliza las propias de las células inmunes del cuerpo para atacar las moléculas Aβ tóxicas que se acumulan de manera dañina en el cerebro”, dijo Cao a MedicalXpress. “Y, lo que es más importante, proporciona fuertes efectos inmunomoduladores sin inducir una reacción autoinmune asociada a la vacuna no deseada en los ratones envejecidos”.

En este estudio, los investigadores probaron la vacuna que utiliza células dendríticas modificadas sensibilizadas con Aβ derivadas de la médula ósea de ratón. Las células dendríticas interactúan con otras células inmunitarias (células T y B) para regular la inmunidad, incluida la supresión de respuestas dañinas contra tejidos sanos.

“Debido a que usamos células dendríticas para generar anticuerpos, esta vacuna puede coordinar la inmunidad innata y adquirida para superar potencialmente las deficiencias del sistema inmunológico relacionadas con la edad”, explicó Cao.

El experimento

El estudio incluyó a tres grupos de ratones modificados genéticamente (APP/PS1) para desarrollar altos niveles de Aβ y anomalías conductuales/cognitivas que imitan al Alzheimer.

Un grupo fue vacunado con la vacuna E22W42 DC de la investigación. Otro recibió un péptido beta amiloide endógeno para estimular las células dendríticas. Un último fue inyectado con células dendríticas, que no contenían péptido Aβ (grupo de control de DC). Un cuarto grupo estaba compuesto por ratones mayores, sanos y no tratados (grupo de control no transgénico).

Los resultados encontraron que, la vacuna ralentizó el deterioro de la memoria en los ratones transgénicos con Alzheimer. Además, los ratones del grupo vacunado con E22W42 DC demostraron un rendimiento de la memoria similar al de los ratones no transgénicos no tratados.

Tampoco se encontraron diferencias significativas en las cantidades de citocinas inflamatorias medidas en el plasma de los ratones vacunados frente a las cantidades en los ratones de control. Los investigadores concluyeron que la vacuna E22W42 DC tiene “»poco potencial para sobreestimar el sistema inmunológico”.

Así mismo, los ratones vacunados con E22W42 DC mostraron niveles más altos de anticuerpos anti-Aβ tanto en el cerebro como en la sangre. En comparación, a los ratones de control transgénicos se les administraron células dendríticas que no contenían péptido Aβ modificado.

Finalmente, los científicos dieron una buena noticia. El antígeno de E22W42 puede estimular una respuesta específica de células T que activa el sistema inmunológico y silencia algunos epítopos de células T asociados con una respuesta autoinmune.

Sin embargo, como solemos hacer con estos casos, debemos recordar que el estudio aún es en ratones. Aun falta un largo camino para asegurar su uso en humanos. Igual, se trata de un paso importante.

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