Las mangostas mantienen una «sociedad justa» gracias a que las hembras dan a luz al mismo tiempo

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Las mangostas mantienen una «sociedad justa» gracias a que las hembras dan a luz al mismo tiempo

(Pixabay)

La ignorancia puede jugar a favor de una sociedad más justa, al menos para las mangostas. Una investigación publicada en Nature Communications ha encontrado que las madres de esta especie tratan a los cachorros de manera justa. ¿La clave? Todas dan a luz la misma noche y es imposible saber quién es hijo de quién.

Las mangostas son pequeños mamíferos con bandas oscuras en la espalda que habitan algunas partes de África. De ellas se conoce desde hace un tiempo que las hembras dan a luz al mismo tiempo, y aunque no parece el mejor enfoque para la crianza de los hijos, nos daría algunos indicios sobre cómo evolucionó el concepto de equidad.

La evolución de la equidad

El hecho de que prácticamente todos los cachorros nazcan al mismo tiempo crea lo que los científicos llaman un “velo de ignorancia”. Esto significa que los padres brindan el mismo cuidado a todas las crías de mangosta, dando origen a una camada comunitaria de hasta 20 crías y una mejor oportunidad de sobrevivir.

“En la mayor parte del mundo natural, los padres favorecen a sus propias crías”, dijo el zoólogo Harry Marshall, de la Universidad de Roehampton. Sin embargo, en las mangostas con bandas, la evolución de una notable sincronía de nacimiento ha conducido a que las madres no sepan cuáles son sus cachorros y, por lo tanto, no puedan optar por brindarles cuidados adicionales.

Los investigadores británicos estudiaron el comportamiento de siete grupos de mangostas con bandas. A la mitad de las madres embarazadas de cada grupo se les dio 50 gramos de huevo cocido cada día, mientras que al resto no se les dio comida adicional.

Las mangostas con comida adicional dieron a luz a crías más grandes. A pesar de ello, las diferencias en el peso corporal no persistieron ya que las mamás mangostas dieron un cuidado especial a los cachorros más pequeños. Este es un claro ejemplo de la evolución de la justicia en especies distintas a los humanos.

Comunidad solidaria

Los autores mencionaron que las mamás mangostas amamantan a todos los cachorros en sus guaridas subterráneas durante un mes, sin discriminación alguna, y los cachorros se alimentan de muchas madres diferentes.

Una vez que los cachorros emergen de la madriguera, forman una relación solidaria con los adultos, llamados acompañantes, ya sea cualquier macho o hembra. Estos alimentan y protegen al cachorro a su cuidado hasta que pueda encontrar alimento por sí mismo alrededor de los 90 días de edad.

“Los acompañantes reconocen individualmente y responden preferencialmente a las llamadas de ‘su’ cachorro en particular y lo buscan activamente si se separa o se pierde”, señalaron los autores. “Los cachorros, por su parte, defienden agresivamente el acceso a su acompañante y piden comida continuamente”.

El estudio afirmó que el parto sincrónico es la clave del éxito del trabajo en equipo, pues en las raras ocasiones en que las madres mangostas no dan a luz al mismo tiempo, las hembras matan a las crías de otras hembras en lugar de cuidarlas. La naturaleza a veces puede ser dadivosa… o brutal.

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